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Arte y Cultura

The Trippy Sound of the New Gozadera

Sabrina Zaccaria · 28 ago 2026

The Trippy Sound of the New Gozadera

Hago conmemoración con este título a dos álbumes icónicos: Trippy Caribbean (2016) de Rawayana y The New Sound of the Venezuelan Gozadera (1998) de Los Amigos Invisibles. Dos bandas históricas que nos han regalado momentos auténticos e increíbles, marcando nuestro camino.

Amigos Invisibles

He resonado tanto contigo. Siento que eres tan joven, siento que habitas tanto en mí y me haces sentir tan feliz. Me pones de buenas, eres brillo eterno en mi sentir y en mis oídos un piojito saltarín.

Con Los Amigos me di cuenta de que estaba buscando lo que siempre creí perdido pero nunca había encontrado, y donde sí los vi reflejados fue en una de mis bandas favoritas, Rawayana, que a través de los años me ha llevado a un viaje sonoro donde el reggae, el rocksteady y la psicodelia trippy de su esencia me han sumergido en su mundo y logrado que me encarame junto a ellos llegando a cada uno de sus rincones.

Yo me he sumergido junto a ellos mentalmente en todas las playas, en todas las arenas, y me he revolcado en cada una de las olas que inimaginablemente algún día podrías pensar. Estas dos bandas para mí son The Trippy Sound of the New Gozadera. Hacen que me sienta identificada y unificada en ellos. Para mí, ellos soy yo y yo soy Venezuela también. Tienen el poder en cada una de sus canciones, tanto en sus piezas musicales como audiovisuales.

Hago este concepto de The Trippy Sound of the New Gozadera porque, aunque para mí Los Amigos están más vivos que nunca (y quiero que para ustedes igual), sabiendo que sus ritmos me llevan a un loop de felicidad sin parar, Rawayana es la gozadera del ayer que se construye hoy. Y está haciendo vibrar a todo venezolano, latinoamericano y habitante del mundo.

Qué rico. Yo no sé. Sexy. Viviré para ti. Ultra funk.

Basta nombrar un par de títulos para que el cuerpo recuerde de inmediato cómo moverse. Son canciones que no sólo marcaron una época, sino que educaron el oído de más de una generación y definieron el ADN de la fiesta venezolana.

Ahí está la magia. Los Amigos Invisibles no pertenecen al pasado, viven en un tiempo propio donde el groove es eterno.

Y es justamente en esa atemporalidad, en ese lenguaje sin fecha de caducidad, donde empieza a dibujarse la línea directa con la gozadera de hoy: el universo de Rawayana.

Rawayana tiene a todos de pie, hipnotizados, llevándonos en un trip desde “Licencia para ser libre” hasta “Cuando los acéfalos predominan”. Así llegando a “¿Quién trae las cornetas?” (2023) y “¿Dónde es el after?” (2026), álbumes decisivos en su carrera.

Rawayana logró descifrar una fórmula única: la banda ofrece un espacio muy de ella, hasta creó su propia isla imaginaria, Rawayanaland, donde tenía su licencia para ser libre. En ese universo rawayanístico ha logrado una narrativa con la que cualquiera que le guste el sol, un mantel a la orilla de la playa y un incienso a tu mano izquierda se puede identificar de inmediato. Sonando todavía a más ellos, imposible.

Ese sonido que ha venido cultivando tras tanto tiempo la convirtió en pilar de esta nueva gozadera. Una evolución que ha hecho que hoy su flow y su esencia se reconozcan a nivel global, alcanzando hitos históricos como ser galardonados con su primer Grammy anglosajón. Todo este camino recorrido la catapultó para brillar con luz propia y consolidarse como una de las bandas más importantes de Latinoamérica en la actualidad: RAWAYANA.

Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 180)

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