Gustavo Aguado: “me gustaría grabar un disco de boleros”

Sumario El líder de Guaco aspira a cumplir cinco décadas en la escena musical produciendo discos, pues a su juicio ya está superada su etapa como cantante. También hace votos por regresar a la Maracaibo que dejó hace dos décadas. “Soy un hombre feliz, vertical, que no hace alarde de lo que tiene”, afirma a sus 63 años.
Redactor: Jairo Márquez Lugo / Fotos: Cortesía Guaco / Juan José Lugo
De aquellos tiempos en que lo llamaban “El Aguaíto” y “El Chacal” queda poco. Gustavo Adolfo Aguado León ya no es, desde hace rato, el hombre obeso, bigotudo y radical que dio a conocerse inicialmente con las “Estrellas del Zulia” y, posteriormente, con Guaco.
“Soy un hombre feliz, vertical, que no hace alarde de lo que tiene. No me he dejado apabullar por ‘cuestiones’ extrañas. Católico, apostólico, romano y maracucho”, expresa con su característica jovialidad.
Aguado ha sido siempre la figura principal de la también llamada “Súper Banda de Venezuela”, que creó junto a su hermano, el “Pompo” Aguado, en 1962; a él -entre otros- se atribuye la creación de ese sonido único que ha pasado a ser un género musical en sí.
Recientemente, visitó a la Maracaibo que lo vio nacer el 3 de noviembre de 1949 e hizo un recorrido fugaz por sus 48 años de trayectoria artística, que lo han llevado a escenarios nacionales e internacionales.
-¿Llevas la cuenta del número de temas que ha grabado hasta la fecha como solista?
-No la tengo. Decirte una cantidad sería incierto. He pasado toda mi vida grabando, desde los 15 años. Lo que sí dificulto es que alguien en Venezuela haya grabado más que yo.
-¿Cuánta agua ha pasado por debajo del puente en estas casi cinco décadas de trayectoria?
-Cantidades… He vivido varias etapas. En lo musical, he visto pasar varios planteamientos y movimientos, sin perder vigencia. Eso se debe a la inconformidad y a no dejarme llevar por la rutina.
-Después de tantos años en Caracas, ¿qué extrañas de Maracaibo?
-Todo, al punto de que he tratado de convencer a mi esposa para que nos mudemos y nada que ver. Cuando me fui a Caracas lo hice buscando una plataforma para expandir a Guaco, entre otros motivos. Ya eso fue hace 20 años. Tengo doble nacionalidad (risas).
Cada vez que puedo vengo a reunirme con mis amigos y a recordar los momentos de infancia y juventud. Ojalá se diera la oportunidad de regresar.
-¿Qué sería de Guaco sin Gustavo Aguado, y viceversa?
-Bueno, nada… Ya el legado está hecho, así como la fórmula, y detrás de mí viene gente que puede entender de qué se trata todo esto. Pero no está planteado. Me quiero retirar, pero no me dejan.
-¿Cómo así?
-Los muchachos no quieren que yo me vaya. Lo he intentado varias veces. Ya cumplí mi etapa de cantante y de participar en los shows en vivo. Lo disfruto, sí, pero mi verdadera pasión es hacer los discos. Me gustaría quedarme trabajando conceptualmente en lo que es la producción de cada uno de ellos. De eso no me podría desligar, pues de lo contrario me moriría de tristeza.
-Pero el sonido Guaco no sería igual sin tu voz…
-La gente se ha acostumbrado a este color, a este timbre de voz. Con Ronald y Luis Fernando (Borjas) hemos hecho un teamwork impresionante.
-¿Qué te falta por hacer en la música?
-Mucho. Una de mis fórmulas, como lo dije anteriormente, es la inconformidad. Hicimos “Escultura” y ya estoy pensando en el próximo disco, ideándolo, escuchando propuestas que puedan alimentarlo.
-¿Te atreverías a hacer algo como solista?
-He recibido varias invitaciones para grabar un disco de boleros, pero bien hecho. Eso lo haría como un regalo y un testimonio pa’ los panas, los amigos. Dicen por ahí, con humor, que ese disco lo voy a hacer pa’ que se alcoholicen (risas). Los viernes a las 8:00 de la noche es un buen momento para comenzar a degustar un escocés.
-Algunos artistas han optado en los actuales momentos por divulgar sus preferencias políticas. ¿Qué opinas sobre esa realidad?
-Nadie escapa a la política. Alguna vez me parcialicé, hace mucho tiempo; ahora sólo opino para mí mismo.

-¿Como ves el futuro del país?
-Con dificultades. Creo que quienes han estado en el ámbito de la política no han sido las personas más acertadas. La vocación de servicio por parte de ellos no es total. Soy crítico en eso.
(despiece)
Sobre él
-Es el tercer hijo del matrimonio entre Alfonso Aguado González y Aura León.
-Como cantante, es capaz de registrar las notas más graves de un barítono hasta las más agudas de un tenor.
-Es, además, cuatrista y percusionista (ejecutante de las congas y bongó.)
-Ha obtenido la mayoría de los premios y reconocimientos de la industria musical.
-Sus gustos musicales son amplios. Le atraen la percusión latina, jazz, rock, instrumentos de cuerda y hasta los “chimbángueles sanbeniteros”. Con ellos ha impulsado la fusión de sonidos que caracteriza a Guaco, que en principio estaba vinculada con la gaita zuliana.
-Varias de sus frases se han convertido en eslóganes y se repiten en varias canciones, como por ejemplo, “Y vamo’ allá”, “Ese chamo patas blancas” y “Puro dolor”.
-En su cuenta de Twitter, @gustavoguaco, tiene casi 70 mil seguidores. Allí interactúa con miles de fans en todo el mundo.
Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 105, Marzo 2013)
