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“No estudié para vender preservativos o Alka Seltzer”

Jairo Márquez Lugo · 24 sep 2025

“No estudié para vender preservativos o Alka Seltzer”

Efraím Peña Utrera, fundador y director de Farmacia Fleming

Este farmacéutico de profesión ha salvado la vida de miles de personas dentro y fuera de Maracaibo, a través de la preparación de fórmulas magistrales de reconocida calidad. “Los médicos saben reconocer cuándo una fórmula ha sido o no preparada por nosotros. Ellos cuidan su reputación cada vez que nos remiten a un paciente”, indica. Tiene además una destacada trayectoria como historiador, gremialista y filántropo.

Créditos Texto: Jairo Márquez Lugo / Fotos: Eugenio Duarte

La evolución del mercado ha hecho que el concepto de farmacia incorpore elementos jamás pensados hace décadas, como el automercado o autoservicio, y el negocio se haya diseminado en prósperas franquicias. Farmacia Fleming se ha hecho inmune a estos cambios, y con una sola sucursal ha mantenido a miles de clientes a lo largo de 37 años. ¿Su secreto? Efraím Peña Utrera lo revela.

“Vengo de una familia de farmacéuticos, y mi esposa y yo también lo somos. Junto a ella decidí abrir la farmacia el 1 de mayo de 1972. Siempre hemos estado en la misma sede, en la calle 81 con Bella Vista. Mucha gente viene para acá –incluso proveniente de otros estados- en busca de nuestras fórmulas magistrales. No estudié para vender preservativos o Alka Seltzer”, sentencia.

Nuestro invitado es director gerente de la Fleming y hombre reconocido en el ámbito del gremio farmacéutico, además de historiador y filántropo. Ha aceptado compartir En Íntimo parte de su exitosa trayectoria.

Sólida reputación

Todo el mundo lo conoce como Efraím, pero en su cédula, su nombre es Efraimerino. “Cuando mi padre me fue a presentar, como que la secretaria no escuchó bien y se equivocó. Cada vez que viajo al exterior me dicen: ‘Tenías que ser maracucho para llevar ese nombre’ (risas)”.

Su carné de identificación tiene otro error: dice que nació el 24 de abril de 1934, cuando en realidad fue el 20 de noviembre de ese año. Acaba de cumplir 75 años. Al parecer, fue otro problema de transcripción.

Y para sorpresa de muchos, don Efraím –como a partir de ahora nos permitimos llamarle- no nació en la capital zuliana, sino en La Victoria, estado Aragua. Su papá era merideño; en se inspiró para ser farmacéutico.

El problema para aquella época era que la carrera sólo se impartía en Mérida, en la Universidad de Los Andes. Poco antes de culminar su bachillerato se mudó a esa ciudad en busca de su profesionalización. Lo mismo hizo quien es hoy su esposa, Elba Sánchez de Peña, con la diferencia de que ella procedía de Maracaibo. La vida les ha hecho coincidir hasta hoy, pues recientemente cumplieron 50 años de matrimonio.

“Nos casamos –relata- cuando yo tenía 25 años. En aquella época pensaba que tendríamos uno o dos hijos y viviríamos en el exterior. Nada de eso ocurrió; tuvimos siete hijos –que nos han dado igual cantidad de nietos- y nos quedamos en Maracaibo”.

Fue con su esposa que a principios de la década de los años ’70 reunió un pequeño capital para crear una empresa farmacéutica, cuyo nombre rinde tributo al padre de la penicilina. La Droguería Lara fue clave en estos inicios, pues facilitó un pedido de 30 mil bolívares para ser cancelado en 10 ó 12 años. En esto le ayudó su vinculación con la familia Belloso y la compañía familiar, Cobeca.

“El capital era mínimo”, admite, “pero fue muy bien distribuido. Esa cantidad de dinero sólo alcanzaría hoy para ir a un restaurante”.

Desde entonces, la farmacia ha estado ubicada en el edificio Costa del Sol, entre las vías antes mencionadas. En una de sus paredes descansa una fotografía original de Alexander Fleming, tomada en el Museo del Prado (España) por un periodista zuliano de nombre Edicson Ferrer, del extinto diario Crítica. Incluso, tiene una dedicatoria para don Efraím firmada por el propio Fleming.

“Cuando la gente llega, ve al viejito y me pregunta si es mi abuelo. A todos les digo que sí”, dice con su característico buen humor.

Como todo inicio de un negocio, el de la Fleming fue difícil, pero poco a poco se posicionó en el mercado local. En ese momento, don Efraím recibió una oferta que pudo haber cambiado esta historia: un empleo como representante de un consorcio italiano-alemán encargado de importar materia prima para la industria farmacéutica, en Caracas. Había mucho dinero de por medio, pero él decidió continuar con la farmacia. “Como reza el dicho: ‘Más vale ser cabeza de ratón que cola de león’. Además, no quería irme de Maracaibo. Tengo un asunto sentimental muy fuerte con la ciudad”, confiesa.

Desde entonces, la reputación de don Efraím y de la Fleming ha crecido sostenidamente. Las ya mencionadas “fórmulas magistrales” son medicamentos preparados a la medida de cada paciente, y han salvado miles de vidas en estos 37 años, especialmente en el campo de la pediatría, dermatología, oftalmología y geriatría. Por lo general, en el revés del papel donde el médico escribe la fórmula está un croquis improvisado de la farmacia, para que el paciente no pierda la ruta.

La Fleming tiene un gran surtido de medicamentos. Su propietario vigila constantemente el inventario.
La Fleming tiene un gran surtido de medicamentos. Su propietario vigila constantemente el inventario.

“Contamos con los recursos técnicos, materiales y humanos necesarios para preparar fórmulas magistrales de la más alta calidad. Trabajamos con materia prima de primera. Todos nuestros productos los mantenemos en condiciones específicas para que conserven su buen estado. Los médicos saben reconocer cuándo una fórmula ha sido o no preparada por nosotros. Ellos cuidan su reputación cada vez que nos remiten a un paciente”, indica.

Historiador y gremialista

Paralelamente, don Efraím ha desarrollado una trayectoria profesional como historiador, tan exitosa que en su juventud le propusieron ser parte de la Academia de Historia del estado Zulia.

“En principio no acepté”, comenta, “porque no quería estar en una institución tan prestigiosa sin ninguna base. Fue entonces cuando me propuse hacer un postgrado en Historia. Aproveché que uno de mis hijos vivía en Caracas para estudiar en la universidad Santa María y graduarme, a mediados de la década de los ’80. Luego me incorporé a la Academia con el sillón número 24. Entre mis trabajos destaca la síntesis biográfica del general Rafael Urdaneta”.

Nuestro invitado tiene un enfoque muy particular sobre la historia. “Entenderla como mera acumulación de conocimientos equivale a no haberla comprendido. Los hechos y las personas han de ser interpretados en profundidad, ya que conocemos mucho sus leyes; sabemos además que el azar interviene a veces de manera determinante, burlando el ‘causalismo’, y que la necesidad se abre paso aún dentro de una serie de causalidades aparentes…”.

Importantes son, además, otras facetas de su carrera profesional y su perfil gremialista. Fue presidente del Colegio de Farmacéuticos del Zulia, fundador de la Federación Farmacéutica Venezolana e Instituto de Previsión Farmacéutica, miembro de la Asociación de Escritores de Venezuela seccional Zulia, presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela capítulo Zulia, miembro fundador del Centro Zuliano de Historia de la Medicina, directivo de la Fundación Zuliana de Hipertensión Arterial y secretario ejecutivo de la Universidad Rafael Urdaneta.

Sus inclinaciones filantrópicas las ha canalizado a través del Club de Leones de Maracaibo –del cual fue su presidente-. Todos los meses de diciembre acude junto a sus empleados al Hogar Santa Cruz para llevar almuerzos, regalos y conjuntos musicales a los ancianos que allí viven. Este año también lo esperan allá.

Efraím Peña Utrera y Elba Sánchez de Peña celebraron sus bodas de oro junto a la familia.
Efraím Peña Utrera y Elba Sánchez de Peña celebraron sus bodas de oro junto a la familia.

Aniversario por partida doble

El pasado 14 de noviembre, don Efraím y su esposa celebraron sus bodas de oro matrimoniales con toda la familia. Allí estaba la mayoría de sus hijos.

De menor a mayor, ellos son: Juan Ricardo, ingeniero electricista; Luis Ernesto, administrador de empresas y encargado de la Fleming; Elba Cecilia, ingeniera en sistemas; Gloria, licenciada en comunicación social (quien reside en Panamá); Alejandro, farmacéutico (propietario de las farmacias Royal); Carlos David, ingeniero civil; y Efraím Elías, politólogo y empresario del ramo inmobiliario.

Seis días después, nuestro invitado celebró sus 75 años de vida, sin vislumbrar aún el día del retiro. “Mi señora me necesita cada vez más, pues tiene problemas de salud y yo le suministro las inyecciones y el tratamiento médico necesario. Los muchachos se han ido formando y ya saben cómo es el trabajo en la farmacia. Algún día tendrán que asumir por completo las riendas”.

Luis Ernesto ayuda a su papá en la conducción de la farmacia.
Luis Ernesto ayuda a su papá en la conducción de la farmacia.

Publicado en la Edición No.66 de la revista impresa EntreSocios (Diciembre 2009)

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