¿Piel de más o de menos?


Manifestación Feminista – Media Betazeta
Por Paola Castellanos @petitepaulette_
Para referirse a uno mismo como «feminista», se debería primero conocer el concepto de ésta palabra que mundialmente ha causado tanta polémica y, según la Real Academia Española, es «la igualdad de derechos de la mujer y del hombre». Un ejemplo de una mujer fuerte e independiente es Emma Watson, quien se ha encargado de darle una voz al feminismo, siendo embajadora de buena voluntad de la ONU Mujeres, lanzando la campaña «HeForShe» que consiste en la inclusión de hombres y niños con la finalidad de promover la igualdad de género.
Muchas personas no se dan cuenta que la desigualdad de género es una problemática preocupante, en donde las mujeres son catalogadas como el sexo débil en comparación con el género opuesto al momento de ejecutar actividades del día a día. Los hombres también sufren las mismas etiquetas, solo que al momento de recibirlas terminan denigrando al género femenino, como por ejemplo: catalogar a un hombre “niña” por el simple hecho de llorar. Quien decida romper el esquema impuesto por la sociedad no solo termina siendo etiquetado, sino también excluido.
Las mujeres hemos sido víctimas de calificativos impuestos por la sociedad, afectando el autoestima y personalidad de muchas y procurando inseguridad y sensación de rechazo.
Cuando se es despectivo hacia la forma de vestir de una persona, se crea una barrera psicológica, en la cual la misma persona termina fomentando esa idea; ya que, al ser tan repetitiva, no queda de otra que aceptarla o enfrentarla. Por ejemplo, una mujer vistiendo mini falda puede ser etiquetada como “vulgar”. Esa mujer, sin importar su forma de vestir, siempre se le distinguirá por la etiqueta impuesta.
Fashion is my Forte – Gergana Ivanova
¿Por qué una falda de 20 centímetros instantáneamente me convierte en una «cualquiera»? ¿Y una de 60 centímetros en una «mojigata»? ¿Desde cuándo la moda se convirtió en una excusa para imponer etiquetas?

Siendo este el siglo XXI deberíamos empezar a abrir nuestras mentes y a comprender que la moda no es más que una forma de expresión, en la que no hay «correctos» o «incorrectos». La moda es subjetiva y sobre todas las cosas, personal. Centímetros faltantes en una falda no tendrían porque disminuir respeto a quien la viste y centímetros sobrantes no tendrían por qué incitarte a etiquetarla.

Emma Watson – Verge Magazine
Es lastimoso presenciar como la mismísima población femenina sustenta las tan tediosas etiquetas, siendo las primeras en emitir adjetivos como «regalada» o «desesperada por atención» por el simple hecho de presenciar a una mujer segura de su cuerpo que no siente miedo en demostrarlo. Comprendan que nuestras críticas pueden lastimar, pues de alguna manera estamos restando, en vez de sumar.
Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 154)
