Regine´s, un lugar de encuentros, amor y familia

@audreyveraprieto
Fotos: Elio Tulio Ríos Chávez
Damary Josefina Barboza de Chourio, una mujer cuya vida refleja el amor, el compromiso y la dedicación familiar, celebra 44 años de matrimonio con su esposo, Regino Chourio. Una relación que, como ella misma lo describe, ha sido de «feliz vida conyugal», un amor profundo que perdura con el tiempo.

La historia de su encuentro es simple pero encantadora: «Nos conocimos en una fuente de soda, cuando ambos estábamos en la universidad», recuerda con una sonrisa.
El destino los unió en ese rincón estudiantil, donde los jóvenes se encontraban para compartir ideas, estudiar y forjar vínculos. Aunque Regino no era su compañero de estudios, el tiempo y la proximidad crearon una conexión inquebrantable. «Era el chico que no nos dejaba estudiar porque se sentaba a hablar (risas). Finalmente, decidimos mudarnos de sitio, y ahí comenzó todo», explica Damary. A partir de ahí, la pareja comenzó a salir y, como dice ella, «hasta el sol de hoy».
Juntos, han formado una familia sólida. Tienen dos hijos biológicos, Regino Enrique y Daniel Enrique Chourio Barboza, y una hija adoptiva, Gabriela Pacheco Saucedo, quien se unió a su hogar desde muy pequeña y fue criada con el mismo amor que sus propios hijos. Gabriela, de 20 años, actualmente, estudia medicina y, como sus hermanos, fue acogida en el seno de una familia unida y amorosa. «La tratamos como una hija, y ella se siente parte de esta familia», señala orgullosa Damary.

Amor por el comercio y la moda
Además de su rol como madre, Damary ha sido una exitosa empresaria. Regine´s, su emprendimiento, nació de su amor por el comercio y la moda. «Siempre me gustó vender cosas. Cuando me casé, registré un comercio bajo el nombre Regine´s, en honor a mi esposo». Con el tiempo, su negocio fue transformándose, y lo que comenzó como una boutique de ropa y accesorios se convirtió en una casa de eventos, una faceta que Damary disfruta profundamente. «Siempre me ha gustado organizar. Mi papá era muy festivo, y creo que eso me marcó».


La historia de su vida está llena de momentos significativos. Damary también habla con amor de su familia extendida, especialmente de su suegra, quien fue una figura clave en su vida. «Mi suegra era increíblemente bella, muy amada por todos nosotros, y se integró perfectamente a nuestra familia», recuerda.
Ahora, como abuela, Damary disfruta de sus tres nietas, quienes son una fuente constante de alegría. «Ser abuela es lo máximo», asegura con una sonrisa. Su amor por sus nietas es palpable, y su dedicación a ellas es una extensión del cariño que siempre ha brindado a sus propios hijos. «Quiero que mis nietas tengan la infancia más feliz. Eso es fundamental para el futuro de una persona», expresa.
“He sido feliz siempre”
En cuanto a su matrimonio, Damary describe a Regino como un hombre «amoroso, cariñoso y atento». La pareja se complementa perfectamente, respetando las diferencias del otro. «Lo que más me gusta de él son sus ojos, son verdes y grises, pero lo que más valoro es su respeto hacia mí y su amor incondicional».
Aunque las parejas, como cualquier relación, atraviesan sus altibajos, para Damary el secreto del éxito está en el respeto mutuo. «Una persona no cambia, pero sí se adapta. El respeto es clave», dice.
Hoy en día, Damary es una mujer que no solo disfruta de su familia, sino también de su vida. «He sido feliz siempre», afirma con convicción. Para ella, la felicidad no está en lo que no se tiene, sino en valorar lo que se posee. «He aprendido que la felicidad está en disfrutar de cada etapa de la vida y en aprovechar lo que tenemos».

“Después de años de matrimonio, puedo decir que mi esposo es una de esas personas que nunca deja de aprender y compartir. Le encanta conocer nuevos mundos, explorar museos y leer de manera insaciable. Siempre tiene un tema de conversación, algo que alimenta nuestra relación, nuestra familia y nuestra vida social. Sus amigos son mis amigos, y mis amigas, las suyas. Esta conexión se ha convertido en el ejemplo para nuestros hijos, quienes, con pequeños gestos de cariño y respeto, siguen esa misma línea. Los detalles, como abrir una puerta o ceder una silla, se han convertido en hábitos que vemos reflejados en ellos con sus propias parejas. Y aunque las pequeñas cosas no se valoren siempre, sé que esos gestos son los que realmente importan”.
En cuanto a nuestra relación, hemos renovado nuestros votos varias veces. Las primeras veces fueron en años clave como los 20, 25, 30 y 40 años de casados, y el próximo será a los 45 años. Sí, nos hemos casado varias veces, ¡y nos encanta! La última vez, la madrina fue mi nieta, una de las pequeñas que ahora también está aprendiendo de estos ejemplos de amor y compromiso.
Regine´s en su día a día
“Mi día a día comienza temprano, entre las 6.00 y las 6.30 de la mañana. Me gusta levantarme temprano, a veces camino, otras hago ejercicio en la tarde, y me baño antes de desayunar. Siempre tratamos de que los momentos de comida sean en familia, juntos. El almuerzo es otro momento para conectarnos, y la cena, aunque a veces es más tarde, se disfruta igualmente cuando él llega del club, donde juega billar. Esos son los momentos tranquilos del día, rodeados de nuestras rutinas”.
Trabaja mucho en su negocio, Regine´s. Ahí pasa la mayor parte de su tiempo, organizando eventos, emitiendo presupuestos, y atendiendo a las amigas que la visitan para tomar un café. “En Regine´s, también servimos licores, y aunque no es un negocio abierto al público, tenemos un pequeño Coffee Bar con licencia para ofrecer espumosos a quienes nos visitan. No se trata tanto de las ventas, sino de crear un espacio donde las personas puedan sentirse cómodas y disfrutar, tanto de la comida y bebida como de la compañía”.

Regine´s ha pasado por varias etapas. “Recuerdo los primeros años, cuando traía líneas que ya no manejo, y como, con el tiempo, nos adaptamos a los cambios. La pandemia, sin duda, transformó la manera en que trabajamos, pero también surgieron nuevas oportunidades. Hoy, me siento afortunada de poder equilibrar mis prioridades: disfrutar de la familia, estar presente para mis nietas y seguir haciendo lo que me gusta”.
Su gran amor también es Regine´s
A pesar de que siempre hay eventos en Regine´s, la sensación de pertenencia es lo que más valora, la Muñeca (su apodo de cariño). “Aquí se celebran bodas, bautizos, primeras comuniones, y hasta cumpleaños. Cada evento tiene algo único, desde las novias tan especiales hasta los momentos de alegría compartidos entre amigos. Y en todo este proceso, he tenido el privilegio de contar con un equipo increíble, que se ha convertido más que en empleados, en parte de mi familia”.
Cada rincón de Regine´s tiene una historia, desde los muebles que fueron parte de su vida personal hasta los espejos que colecciona con tanto cariño. “Y las velas, el olor a velas que llena el aire… es una sensación que comparto con mi familia. Esas pequeñas cosas que, aunque no siempre se ven, definen lo que somos. Para mí, Regine´s no es solo un negocio, es un lugar de encuentro, de conexión, donde el amor y los pequeños detalles son los verdaderos protagonistas”, comenta sonriendo.
“En resumen, Regine´s es muchísimo para mí. Es un reflejo de todo lo que valoro: el trabajo honrado, la familia unida, y las amigas que, al igual que yo, buscan un espacio donde compartir, disfrutar y sentirse como en casa. Sin duda, Regine´s es un pedazo de mi vida, y de todos los que aquí nos encontramos”.

A través de su historia, Damary María Josefina Barboza de Chourio nos enseña que el verdadero éxito no solo se mide en logros profesionales o económicos, sino en la capacidad de amar y formar una familia que, como ella misma, se siente bendecida por los recuerdos y el amor compartido.
Publicado en la Edición No. 174 de la revista impresa EntreSocios (marzo 2025)
