Beto Frangiéh…EN ÍNTIMO

Era julio del año 2019, en aquellos días de mucha oscuridad, incertidumbre y decisiones difíciles para quienes vivimos en esta bien llamada “Ciudad del Sol Amado”, porque es así (es que la adoramos), muchos y entre esos tantos, mi querido Beto Frangiéh, no detuvo su paso ni objetivo principal que era abrir su nuevo estudio fotográfico en la avenida 3F frente al Teatro Bellas Artes en el Edificio 24 de julio, casa 8.
Un espacio que tuvimos el gran honor de inaugurar, además de poder disfrutar de su hospitalidad, un rico cafecito y de ese rostro siempre alegre y positivo que sin duda nos quedará grabado en la mente y el corazón de todos quienes por cualquier razón pudimos compartir a su lado.
Jimmy Isea, Manuel Calicchio, Leo Viloria y Beto Frangiéh, a quienes bauticé como los 4 fantásticos, fueron los invitados especiales en EntreSocios donde cada uno derrochó su indiscutible talento para lograr el exquisito editorial de moda junto a las modelos Loriana Pía Ciccolella, Urimary Nucette, Cynthia Boscán.
Hoy en esta edición que despide el año 2024 con una portada lograda por el maestro de la fotografía, la que sin saberlo sería su último trabajo editorial, quiero compartir con ustedes, “En Íntimo” sus respuestas sin filtro de aquel momento, que fui transcribiendo pausadamente, para conservar y respetar su esencia.
Tu nombre completo, profesión, estado civil y ocupación:
Mi nombre es Hamid Albert Frangieh Moro, estoy recién divorciado, tengo tres hijos, todo tranquilo, estudié arquitectura, no entregué mi tesis, hice toda la carrera, hice la tesis pero nunca la entregué, poco relevante.
Hice estudios de arquitectura en Caracas en la Universidad Ávila y en Luz en la Facultad de Arquitectura aquí en Maracaibo.
Mi profesión es fotógrafo, y con eso creo que basta por ahí.
Hablemos de tus talentos Beto
Creo que los tengo dedicados al estudio, la comprensión y la realización de la fotografía. Creo que mi talento está en la manera cómo veo el mundo, cómo observo las cosas y creo que allí aparece un poco el trabajo que realizo.
Tus inicios como fotógrafo
Básicamente viendo a mi papá, porque a pesar de que mi papá fue una persona comerciante, era muy aficionado a la fotografía y muy aficionado a filmar, él estuvo presente en el acontecimiento del ‘69 cuando cayó el avión de Viasa en la Urbanización la Trinidad y bueno a partir de ese momento, de verlo con su cámara filmando, creo que bueno, allí hubo un nacimiento para eso.
¿Tu primera cámara?
Yo tuve mi primera cámara muy joven, me la dio mi papá en un cumpleaños, yo tendría 11, 13 años… por ahí. Comencé básicamente fotografía en el año 1973 estando en el último año de bachillerato, ya después estudié fotografía, desde 1977 hasta 1979 en la Escuela de Arte Neptalí Rincón, diagonal al Hospital Central en la avenida El Milagro, más tarde fue dedicación con mi hermano Paul Frank, una persona que había estudiado diseño gráfico en Inglaterra en el Tecnológico de Londres y bueno, allí durante su carrera como diseñador gráfico la fotografía fue un método expresivo importante.
Él no se dedica a la fotografía sino al diseño gráfico y bueno creo que también fue porque cuando regresó de Londres montamos nuestro estudio, nuestro laboratorio y ahí comenzó todo este trabajo de hacer fotografía y me gustó esta actividad hermosísima de la dedicación a la fotografía.
¿Apadrinado?
Nadie me apadrinó, como tal, ninguno. Creo que todo fue ver los ejemplos de mi hermano y mi papá y lo que había estudiado y seguir adelante con el proyecto de ser fotógrafo. No creo que incluso fue así como proyecto fue como una actividad secundaria que al final se tornó en mi carrera, en mi profesión, en la forma de ver las cosas en mi mundo. Una carrera de mucho esfuerzo, de muchos entender, leer, estudiar, aprender, intentar inventar, encontrar muchas cosas en el camino, no dejar de aprender día a día y eso es fundamental para un fotógrafo como es para cualquier profesión.
Escogí este oficio y me enamoré de él creo, porque al fin y al cabo la estructura del fotógrafo es similar a la estructura del arquitecto, del músico o del pintor o toda la gente que es creador, es saber reconocer los valores intrínsecos en el oficio; sabes que tienes que estudiar y formarte y hacer que en este caso, la fotografía sea un medio no solamente de vida sino de expresión personal.
«Tienes que aprender a ser conflictivo tiene que aprender a mirar a mirar con ojos despiertos tienes que sentir que las cosas se deben sorprender para tu animarte a recoger esa información que te sorprende a través de una imagen»
¿Alguna anécdota en especial?
Anécdotas muchas pero te voy a contar una que quizá es muy singular que me tocó a principios de los años ‘90 cuando Fernando Chumaceiro fue el primer alcalde nombrado por voto popular en la ciudad, pero la anécdota ocurre por ahí por el año ‘91 cuando lo tuve a él como un cliente en el estudio.
En el proceso de hacer la fotografía para mantener su imagen en la Alcaldía de Maracaibo se comportó muy bien, ¡Muy, muy bien!, fue muy amable y muy entregado al trabajo, pero en el mismo proceso de la fotografía él me dice de una manera muy afable y animada “Me siento como modelo de cigarrillos Belmont”, nos echamos a reír todos lo que estábamos allí, él se sonrió de una manera súper linda, acabó con una manera de decirnos a nosotros, al grupo que estábamos allí, a mi fotógrafa asistente, que él estaba muy muy contento y muy feliz y muy alegre de estar en el estudio.
¿Quién te marcó?
Hubo gente que me marcó en el proceso de formación sobre todo mis profesores de la escuela de arquitectura porque me dieron valores importantes para la realización del trabajo de diseño arquitectónico y son los mismos valores que forman una imagen fotográfica: Rafael Saavedra, Eduardo González, Pietro Chiancone, Samuel Katzen.
Por supuesto, ver el trabajo de muchos fotógrafos importantes que de alguna manera me marcaron o me hicieron ver las cosas distintas: Joyce Tenneson, Arnold Newman, Irving Penn, Deborah Turveville, Peter Lindbergh
¿Cómo te manejas trabajando con personas no empáticas?
No me ha tocado atender gente con la cual no tenga química, he tenido casos de gente, modelos, personalidades que he fotografiado, que no han sido muy, tú sabes, como que te dan mucho de sí mismo, pero creo que más bien es por la timidez frente a la cámara pero no, no en realidad, no ha sido nada importante.
Claro yo oriento al cliente cuando hay algo que no me gusta que no me parece, le digo por donde quiero que vaya por el beneficio de la fotografía, las imágenes, uno tiene que dirigir porque ese es mi oficio, es rescatar la imagen de una persona, si hay algo que no me gusta o no estoy muy de acuerdo pues yo lo hago saber y lo dirijo hacia dónde creo que debo llevar las cosas.
“Yo sobre todo, a la par de ser fotógrafo soy pescador de la fotografía y eso me mantiene vigente allí”.
Hay gente que realmente me busca a mí para que yo le dé clases de fotografía porque siente necesidad de expresarse bien; yo no solamente educo a la persona para ser buen fotógrafo, educo a las personas para ser buenos seres humanos, para reconocer que la vida es un proceso que es continuo, está en movimiento y que la fotografía es lo mismo, que la fotografía es cambiante, es movimiento y hay que tomar las cosas y los riesgos de las cosas buenas, de la mano.
¿Rivalidades profesionales?
No tengo rivalidad con mis colegas fotógrafos, por el contrario saben que yo como formador de grupo de fotógrafos siempre he estado expuesto a ser un colaborador más en el proceso de aprendizaje. Mis colegas fotógrafos me admiran como yo siento admiración por ello y es un respeto mutuo hay una calidad de amistad que nos hace acercarnos y te pongo un ejemplo claro, Gustavo Bauer y yo en los años que nos conocemos desde el ‘82 ‘83 y seguimos siendo grandes amigos y mi mejor colega, es una persona que estimo muchísimo, es mi hermano, nunca nos hemos faltado al respeto, es un tipo de trabajo distinto al que yo realizo, el estaba dedicado a documentar en lo que pasa, en lo que sucede en la ciudad, de lo que sucede la frontera, a lo que sucede a nivel regional, nacional o internacional; yo pasó mucho tiempo en un estudio, son distintos nuestros trabajos pero hablamos de fotografía todo el tiempo y tenemos muchas cosas de este proceso y de esta actividad que nos encanta.
¿Cercanos a ti, a quiénes llamarías leyendas?
Bueno como leyendas por su trabajo por lo que han realizado yo lo voy a poner en este punto, el primer fotógrafo que yo conocí en Maracaibo que realizaba trabajos de mucha importancia fue Pancho Villasmil obviamente es una leyenda de la ciudad, Audio Cepeda por su trabajo comercial e institucional también en una época con grandes amigos tuvimos sumamente cerca; el trabajo de Gustavo Bauer para mí es una leyenda, no sé cómo lo tomé la gente, por supuesto tus fotógrafos y otros que han aportado a la historia dejando el legado de las personas consideradas leyendas, que las generaciones jóvenes no conocen.
¿Tu época de oro?
Mi época de oro no ha llegado todavía estoy trabajando para que llegue esa época de oro todo lo demás que ha pasado en mi vida ha sido un proceso para formarme y llegar a mi época de oro pero todavía no ha estado en ella. Todavía no sé, acuérdate que primero, primero vendrá la de oro y después vendrá la de diamante, así que estoy en ese proceso.
¿Crees en Dios?
Definitivamente creo en Dios, llevo a Dios dentro de mí, hablo con él, le pido por todos, por mí, por la humanidad, por la familia, por los amigos, para que todos estemos bien, que tengamos su bondad siempre con nosotros, que nos ayude a llevar una vida en paz, en paz en nuestra mente, le pido abundancia para el país, abundancia para todos, para nosotros abundancia de salud, de riqueza, de vida, de alegría, de fascinación por el mundo, eso le pido a Dios. Creo en Dios por supuesto.

¿Solo o acompañado?
Solo, cuando hago fotografías en paisajes, acompañado también cuando fotografio paisajes pero un poquito más lejos por favor; como persona acompañado siempre se está mejor pero hay que respetar los momentos que uno quiere para estar solo, eso es la individualidad condenatoria en muchos aspectos.
¿Mar o tierra?
El desierto, yo como fotógrafo prefiero el desierto, como individuo me encanta el mar, me encanta la montaña, como fotógrafo, desierto es fantástico pudiera hacer fotografía de todos los desiertos del mundo, hay mucho más por ver en un desierto que lo que se imaginan.
Duermes bien, te trasnochas, cómo es tu sueño?
Duermo tarde, me trasnocho, es una actividad que no es una actividad, que es algo que me pasa desde que estudiaba arquitectura en Caracas, sufrí de insomnio durante mucho tiempo y me quedaba escuchando la radio hasta que caía dormido del cansancio pero me trasnocho más porque me gusta estar hasta tarde sea leyendo escribiendo algo escuchando música no sé retocando algunas fotos, pensando en algún proyecto personal. ¿Prefieres salir o estar en casa?
Ya no me gusta salir tanto, prefiero el hogar, la tranquilidad hoy en día es fundamental, creo que más la búsqueda de la paz.
¿Cómo te ves en los próximos 10 años?
En los próximos diez años voy a tener 27 así que me voy a ver muy joven tengo 17 años ahorita, dentro de diez, 27 años, voy a estar feliz, súper joven, chévere, haciendo las cosas que hago, escuchando música, dando clases fotografía, haciendo fotografía como debe ser, disfrutar de mis amigos, de mi familia, de mis hijos, bueno de la gente alrededor, de ti de Marcos y de la producción de tu revista de todas las cosas que podemos seguir haciendo a futuro. Dios quiere y así sea y eso es lo que voy a hacer dentro de 10 años, tomarme algunas cervezas, unos whiskys, unos vinos, de cuando en cuando… Bueno mi vida espero que te haya servido…
¡Muchas Gracias Beto!, no sabes todo lo que me queda de ti.
Publicado en la edición No. 173 de la revista impresa EntreSocios (diciembre 2024)
