De la Teoría a la acción: Las académicas en el Zulia

PARTE I
Por Audrey Vera Prieto
Fotografía: Elio Ríos
En la historia de la educación, las mujeres han desempeñado un papel fundamental, dejando una huella imborrable con su visión innovadora y su compromiso con la excelencia. A continuación, te presentamos a tres mujeres excepcionales que demuestran al liderazgo femenino como un motor de cambio en el ámbito educativo: Judith Aular de Durán, rectora de la Universidad del Zulia; Yilma Yelitza Rubio Pérez, directora ejecutiva complejo educativo Raúl Quero Silva y María Alejandra (Mariale) Gutiérrez, directora tecnológico Antonio José de Sucre, quienes comparten con EntreSocios sus experiencias como autoridades universitarias femeninas. ¡Disfrútenlas
Judith Aular de Durán, una vida dedicada a sumar y multiplicar
Con 72 años recién cumplidos, la rectora de la Universidad del Zulia lleva consigo una vida repleta de logros académicos, dedicación familiar y una pasión inquebrantable por la educación.
Nacida en el seno de una familia numerosa, Judith Aular de Durán siempre supo que quería marcar una diferencia. Su trayectoria académica es envidiable: graduada, casada a temprana edad, madre de tres hijas y un varón, y a la par, una destacada profesora universitaria y hoy día, rectora de la Universidad del Zulia.
Pero más allá de sus logros profesionales, Judith Aular de Durán destaca por su amor a la familia. Su matrimonio de 45 años fue un ejemplo de estabilidad y cariño. Junto a su esposo, crió a sus tres hijas, y al hijo del primer matrimonio de su esposo, a quienes inculcó valores como la buena alimentación, el ejercicio y la paz interior. Su hogar siempre fue un refugio de amor y tranquilidad.
La matemática, su gran pasión, la llevó a resolver un problema que había desafiado a la humanidad durante 1500 años. “Gané el premio Andrés Bello de la Universidad del Zulia en Ciencias Exactas. Lo gané con la solución de un problema matemático que tenía 1500 años sin resolver y los chinos y los japoneses se estaban matando para resolver ese problema, y mi tutor me dijo: “Con tu tesis y con esto nuevo tú puedes resolver ese problema…1500 años sin resolver y resolví el problema y lo enviamos a la Universidad de Nihon en Japón. Lo publicamos en la mejor revista de esa Universidad”.
Una vida al servicio de la Universidad del Zulia
Judith Aular de Durán, una mujer de férrea voluntad y profundo amor por la educación, ha dedicado casi medio siglo de su vida a la Universidad del Zulia. Su trayectoria, marcada por logros académicos y un liderazgo incuestionable, la ha convertido en una figura emblemática de esta casa de estudios.
Desde sus inicios como profesora hasta alcanzar la rectoría, Judith Aular de Durán ha sido testigo y protagonista de los momentos más cruciales de la universidad. Ha enfrentado desafíos colosales, como la grave crisis de 2020, cuando la institución se vio sumida en una profunda oscuridad, carente de recursos básicos y amenazada por la violencia.
“En 2020 la Universidad del Zulia estaba sin gasolina, sin transporte, sin recursos financieros, sin luz. Nos estaban desvalijando toda la universidad. Aunado a la diáspora… se me fueron todos los miembros, los obreros…Se fue la vigilancia privada. Adicional, al inicio de la pandemia no teníamos vacunas. Se estaban muriendo los profesores, los empleados, los obreros… Esa fue la peor crisis en la historia de la Universidad de Zulia. Me tocó ir a hablar en ese momento con el Gobernador. Le dije, quiero vacunas para la Universidad de Zulia. Vacunamos a toda la comunidad universitaria, aproximadamente 30 mil vacunas”.
Su compromiso con la educación la ha llevado a recorrer todos los rincones de la universidad, desde las aulas hasta los consejos superiores. Su conocimiento profundo de la institución, sumado a su formación en Gerencia y Políticas Públicas, le ha permitido tomar decisiones estratégicas que han beneficiado a toda la comunidad universitaria.
Más que una rectora, es una líder nata
En el corazón de Judith Aular de Durán late un profundo amor por la educación, la familia y la vida. Sus ojos, al contemplar las fotografías de su juventud y los libros de su difunto esposo, reflejan una historia de pasión, dedicación y resiliencia.
Rodeada de recuerdos, Judith nos invita a un viaje por su vida, donde cada objeto cuenta una historia. La biblioteca de su esposo es un tesoro invaluable, un hombre de vasta cultura y gran legado académico. Cada libro, cada placa, cada objeto, susurra el nombre de Darío Durán Cepeda, un hombre que dedicó su vida a la enseñanza y a la investigación.
La rectora, con su habitual sencillez, nos confiesa sus hábitos saludables y su amor por la familia. Su rutina diaria, marcada por el ejercicio y una alimentación balanceada, refleja su compromiso consigo misma y con los demás. Su pasión por la vida se contagia, y su optimismo es una fuente de inspiración.
Pero más allá de sus logros personales, Judith Aular de Durán es una mujer de grandes ideales. Su visión de la educación como un motor de transformación social la ha llevado a dedicar su vida a la Universidad del Zulia con 49 años de servicio como profesora a Dedicación Exclusiva.
Su capacidad para sumar y multiplicar, no solo en términos matemáticos, sino también en cuanto a relaciones humanas y proyectos, ha sido fundamental para el crecimiento de la institución.
“Yo no sé ni restar ni dividir. Yo sé sumar y multiplicar. Siempre en mi vida, ese ha sido mi propósito: Sumar en amigos, en amistades, sumar en el número de estudiantes, sumar y multiplicar en bienes para la universidad, sumar y multiplicar los bienes para mi familia, para mis hijas, para mis nietos. Mira, esas son las únicas operaciones matemáticas que yo aplico en mi vida familiar y personal”.
La figura de Judith Aular de Durán trasciende los límites de la universidad. Es un símbolo de fortaleza, de perseverancia y de amor por el conocimiento.
Publicado en la edición No. 173 de la revista impresa EntreSocios (diciembre 2024)
