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Ghandy Aboul: “el ser voluntario me regaló una nueva vida”

Dairene Mora · 28 feb 2024

Ghandy Aboul: “el ser voluntario me regaló una nueva vida”

y creador de fundación y programas sociales

Créditos: Texto: Dairene Mora/ Fotografía: cortesía

Ghandy Aboul es un joven dedicado a brindar bienestar emocional a quienes más lo necesitan a través de su fundación “Ecorisas, Psicología Positiva” y otros programas sociales. Atrás dejó una vida de excesos, que afectaban su salud física y emocional, para entrar en una etapa más madura y consciente de su entorno. Con 30 años de edad, este marabino de raíces árabes confiesa sentirse lleno de vitalidad para trabajar en lo que le apasiona e inspira para crear. Sus estudios en Psicología lo llevaron a cursar diversos Diplomados en esa área como Risoterapeuta, Escritura Literaria, Payaso de hospital, entre otros. Ofrece talleres para el sector empresarial así como también Risoterapias para grupos sociales e instituciones de salud: escribe artículos de reflexión, temas sociales y psicología, además de involucrarse en la creación de videos humorísticos. Aboul en entrevista con EntreSocios nos cuenta un poco más sobre su experiencia y los logros hasta ahora alcanzados.

¿Qué te impulsó a crear la Fundación ‘Ecorisas, Psicología Positiva’?

Fue un proceso de varios años para tomar la decisión de que quería asumir esta responsabilidad de llevar algo para los demás y trabajar por eso. Sentía la necesidad de dejarle algo al mundo a cambio de todo el aire, experiencias, vida y pasión que me ha entregado, cuando muera, algo de mi debe quedar para otros; muchos padres piensan en dejar grandes riquezas económicas, edificios, casas o negocios, mi gran herencia a mis hijos será la Fundación.

¿Cuéntanos un poco sobre qué trata esta fundación? ¿Qué tipo de actividades desarrollan y a quién va dirigida?

El objetivo de La Fundación ‘Ecorisas, Psicología Positiva’, es asesorar, promover y formular estudios con relación a la risa en el ámbito de la salud, especialmente el psicológico, así como asesorar, promover y formular proyectos de investigación y su ejecución para la prestación de servicios y el ejercicio de actividades de la rama de la “Psicología Positiva”, desde la risa y el humor para contribuir en el tratamiento médico asistencial y todo aquello relativo a la salud física, psicología y emocional. Es sin fines de lucro, pero sin fines de pérdida. Nuestras sedes son todos los hospitales donde exista un niño, adolescente o adulto que necesite transformar la tristeza por la risa; tenemos tres programas permanentes, dos creados por la fundación que son: “ECOAMIGOS” y “ECOCAUMATOLOGIA”, y el primero del que somos representantes “Doctor Yaso, Payasos de Hospital”.

¿Te considerarías un filántropo por naturaleza?

Esta pregunta no puedo responderla yo, creo que es una pregunta para las personas que me rodean. El filántropo se caracteriza por hacer cosas de manera desinteresada, pero yo hace algunos años entendí el por qué hago esto: por el cariño, la atención, la compasión, las risas, la ternura en las miradas y las carcajadas que recibo de las personas cuando hago el trabajo, mi mayor pago es la terapia que ellos me dan a mi cuando creen que soy yo el que les da a ellos, jamás sabremos quién es más beneficiado, el que ayuda o el que recibe la ayuda.

Como creador de una fundación, ¿qué puede ser lo más difícil para levantarla y mantenerla?

Centrarse en qué es lo que se quiere, organizar tu tiempo, vida y entorno social. El registro de la misma y tramites legales pueden llegar a ser engorrosos, determinar el ámbito de acción y cuales son los programas que se van a crear, que sean factibles y perdurables en el tiempo, sobre todo que se cuente con voluntarios, pues puede ser la mejor fundación o proyecto del mundo, pero si no se cuenta con voluntarios nobles y de gran corazón, entonces no funcionará nunca, el alma de de cualquier proyecto son sus voluntarios.

Mantener una fundación es más difícil que mantener una empresa, la gente en una empresa va compra el producto y con eso te mantienes, aquí en la fundación tardas años en que las personas confíen de que tu trabajo es real y que está diseñado para otros, ya gracias a Dios esa etapa la pasamos, la gente sabe que tenemos diversos programas sociales y que todos funcionan en pro de la colectividad. Gracias al aporte de las empresas y responsabilidad social es que logramos mantenernos.

¿Ser voluntario ha cambiado tu vida?

Realmente no recuerdo mi vida antes del voluntariado, luego de 10 años en esto me pregunto: “¿Qué hacía antes de ir a un Hospital?”, creo que mi vida era muy disgregante, pero sin esa vida jamás hubiese valorado la vida que tengo en estos momentos.

Aprendí a decir “te quiero” sin palabras, a cuidarme físicamente, de hecho, jamás había logrado hacer dieta (llegué a pesar 86 kilos) hasta que vi en un hospital las consecuencias de la gente que no se alimentaba sanamente. Me alejé de la bebida, del narguile (pipa árabe), de aquello que no producían cosas sanas en mi vida.

Estudié una carrera, ya que antes no estudiaba, me intereso en leer más allá de una revista de noticias y sucesos, he aprendido a expresar con letras lo que mi corazón siente.

Examinándolo bien mi vida no cambió, el ser voluntario me regaló una nueva vida que me hace feliz y donde trato de hacer felices a los demás.

En tu opinión, crees necesaria la creación de más fundaciones en Maracaibo?

Totalmente. Ojala existieran tantas fundaciones y asociaciones civiles como hospitales y clínicas en el país, siempre digo que algún día ocuparé algún cargo político, ese día mi primera propuesta será abarrotar a cada municipio con fundaciones para trabajar y ayudar otros.

¿Qué significa para ti ser payaso de hospital?

Significa ver al mundo desde otra perspectiva, escuchar a través de las miradas lo que otros quieren decir, es entender que todos somos iguales con nuestras grandes y diferentes formas de pensar y actuar, es aprender a juzgar menos y aceptar más las cosas que suceden, es pensar primero en lo positivo de algo antes de enfocarse en lo negativo, tratar de amar desde el amor y no desde el interés de amar a alguien por necesidad social de consumar una vida; sobre todo, es una responsabilidad grande de ser una persona congruente día a día, algo difícil porque a veces como personas normales quiero explotar, gritar, estar bravo y no tener ganas de hablar, pero esta nariz de payaso me dio, a lo largo de muchos años, unas aptitudes que he trabajado para llevar a que sean actitudes para las situaciones de vida.

Realmente hay gente que se ve en su vida como músico, poeta, vegetariano, comerciante, padre de familia, yo solo me veo como PAYASO.

¿Cómo ves la receptividad de los marabinos para participar en actividades de causa social?

Increíble, el marabino cuando ve que algo es real y que funciona institucionalmente, confía en trabajar desde su corazón y su tiempo para dar a otros; diariamente tenemos en nuestro correo de 15 a 20 solicitudes de personas que quieren unirse.

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