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EL COMPROMISO DE BRILLAR: Una bitácora de Ologá

Alfredo Gutiérrez Finol · 30 may 2025

EL COMPROMISO DE BRILLAR: Una bitácora de Ologá

Planificar el viaje a visitar el lugar donde ocurre uno de los fenómenos naturales más impresionantes del planeta, como es el relámpago del tumbo… ¡Es un compromiso! Requiere comprometerte contigo para permitirte envolver por su magia y todos los detalles que complementan está fascinante aventura: zarpando en las riberas del lago de Maracaibo en una cómoda y segura embarcación empezarás a vislumbrar su fortuita inmensidad, atravesando los municipios San Francisco, La Cañada de Urdaneta, La Villa del Rosario y Machiques, para llegar luego de la apertura más amplia que muestra la majestuosidad del lago al Municipio Catatumbo.

Cuando el recorrido lacustre empieza a reducirse, gracias por las desembocaduras de varios ríos, el color y la intensidad del agua en su oleaje empieza a cambiar tornándose a un cobrizo apasionado que acompaña una vegetación tipo manglar que deja sin palabras. Luego, la entrada a la comunidad de palafitos de Ologá hace que recuperes no sólo él habla, sino también el amor por lo natural, lo sencillo y por la “gente buena” que con una sonrisa y una mirada llena de alegría por tu visita demuestran el verdadero amor de Dios en la sencillez; en el abrazo de recibimiento y en el servir con esmero, cada minuto de la estadía se vive conectado a ese propio amor. Un aproximado de 20 palafitos y 60 habitantes acompañan uno de los mejores cielos que podrás ver en tu vida, no sólo en la descarga y presencia del Relámpago del Catatumbo, también en sus amaneceres, sus cumbres soleadas y los dorados atardeceres que son una joya.

Al caer la noche, los destellos de luz crecen en intensidad… En ese momento no puedes más que compararlo con algo tan sublime como el amor que en experiencias y momentos crece noche a noche, o con la determinación humana de ser luz para el mundo, pues cada destello se convertirá después en grandes relámpagos que alumbrarán el cielo hasta que éste alcance una impresionante claridad (hasta el punto de poder observar a la distancia, aunque hayan pasado horas desde que el sol se encubrió). Los primeros relámpagos de Ologá son pequeños en tamaño e intensidad; mientras transcurre la noche éstos van creciendo en diferentes partes de un mismo cielo, por ello, debes mantener la atención para disfrutar el espacio del firmamento que se iluminará. Con cada minuto se ilumina un fragmento más grande de cielo y la frecuencia de entre destellos es cada vez más corta, hasta el momento en el que sólo uno o dos segundos separan una luminosidad de otra y este “relampagueo mágico” se presenta estoico, poderoso y luminiscente convertido en un rayo tan impactante que si después de verlo, cierras los ojos, tu retina lo repetirá hacía tus adentros.

Es allí donde no podía dejar de pensar en que estamos llamados a hacer luz, tú y yo, los habitantes de Ologá y cada ser humano en el planeta, sin importar que haya personas y acciones que opaquen el cielo y lo hagan gris. Allí, viendo hacía arriba -desde el muelle de “Tami” en el mágico pero desapercibido fragmento de nuestro estado, puedes determinar que tu vida sea un destello en cada cielo que toques, un rayo de luz y bienestar que se traduzca en amor, alegría y buena acción.

Muchos mitos envuelven esta experiencia: que si llueve no se ve, que el rayo espera el cielo menos nublado, que si sale la luna o hay noche estrellada no avistarás el aclamado relámpago; en mi experiencia, ese día inolvidable de mayo, en ese lugar todo esto pasó, y aun así pude disfrutar este fenómeno en todo su esplendor. Como punto de reflexión debo afirmar que no sólo lo esencial, sino lo que anhelas de corazón lo podrás ver y disfrutar pese a cualquier situación.

Tener el privilegio de viajar con un fotógrafo profesional o con equipos de alta generación para fotografías y videos es algo maravilloso, aunque cuando puedes atesorar este recuerdo en tu mente y corazón como un hecho tan energizante para tu vida y acción es como la propia misión científica descubierta para este fenómeno: el Relámpago del Catatumbo no sólo promueve la reconstrucción de la capa de ozono, no sólo estimula un alto porcentaje de buena atmósfera para el mundo… Esta maravilla natural invita a una reconstrucción individual y personal porque aviva esa luz que produce el estar vivo en lo esencial: los retratos van para la memoria y los destellos para el corazón, si has entendido esto, estas listo para asumir el compromiso.

Organizador del viaje:

Gustavo Baüer Griman

@fotografobauer

@navegandoaologa

Datos Adicionales:

-Salida: Puerto Privado (Av. El Milagro, Maracaibo).

-Embarcación: Escorpión.

-Capitán: Jose Domingo Leonardi.

-Tiempo de navegación: 120 minutos.

-Tiempo de estadía: 2 noches.

-Estadía en Ologá: Palafito de “Tami”

(Incluye alimentación, espacio para chinchorros o hamacas y baño rudimentario).

Fotografías: @fotografobauer y @dimeamarillo

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