La Casa de la Capitulación: Testigo de la Historia de Maracaibo

Texto y fotos: Audrey C. Vera Prieto @audreyveraprieto / CNP 21744
En el corazón del casco central de Maracaibo, justo frente a la Plaza Bolívar, se erige una edificación que ha resistido el paso del tiempo con una dignidad silenciosa y una memoria viva: la Casa de la Capitulación, también conocida como Casa de Morales que representa la culminación de la guerra de independencia en el occidente del país.
Un pasado entre sombras coloniales
La historia de la Casa de la Capitulación comienza en una época imprecisa, entre 1750 y principios del siglo 19. En sus inicios, fue una residencia privada, perteneciente a miembros de la élite colonial. Para 1795, la residencia pasó a ser propiedad del gobierno colonial y funcionó como residencia oficial de los gobernadores de la provincia.
El peso de una rendición
El hecho más relevante en la historia de esta casa ocurrió el 3 de agosto de 1823. Ese día, en su salón principal, se firmó el acta de rendición de las fuerzas realistas españolas que aún permanecían en Venezuela.
La firma de la Capitulación del general Francisco Tomás Morales, último capitán general del imperio español en suelo venezolano, marcó el final definitivo de la dominación colonial en la región. Esta rendición tuvo lugar poco después de la decisiva Batalla Naval del Lago de Maracaibo, librada el 24 de julio del mismo año, que selló la derrota militar del imperio en occidente.
Este episodio transformó para siempre el carácter de la casa. Dejó de ser solo una vivienda señorial para convertirse en un emblema del nacimiento de la república en tierras zulianas. Por ello, desde entonces se la conoce como la Casa de la Capitulación.

Arquitectura de memoria
La Casa de la Capitulación representa un ejemplo invaluable de la arquitectura residencial colonial de mediados del siglo 18. Su estructura original, conocida gracias a dibujos anónimos de 1873, revela una casa de planta rectangular con un patio central.
Construida en alto, con amplios cuerpos y balcones de madera, la casa muestra elementos propios de la arquitectura costera y de influencias vascas. La cubierta de tejas y las molduras decorativas que enmarcan puertas y ventanas refuerzan su carácter colonial.
La fachada principal, orientada hacia la Plaza Bolívar, conserva un balcón techado que recorre toda su longitud, indicando el nivel superior de la casa.
El nivel inferior presenta cuatro ventanas, dispuestas simétricamente en torno a la puerta de entrada, lo que acentúa el carácter jerárquico del ingreso. La madera continúa siendo el material predominante en puertas, ventanas y balcones, fiel al estilo constructivo original.
En sus muros se han dejado secciones expuestas —llamadas “testigos”— donde se puede observar la piedra de ojo, el principal material utilizado en la edificación.
También presenta un aljibe original ubicado en el patio central, una muestra del aprovechamiento del agua de lluvia y de los sistemas domésticos de abastecimiento del período colonial.
La Casa de la Capitulación es un espacio abierto al público. Su accesibilidad y ubicación privilegiada la convierte en una parada obligatoria para quienes deseen explorar la historia profunda de Maracaibo. Abre sus puertas de lunes a viernes en horarios específicos, permitiendo visitas guiadas y recorridos libres que invitan a la contemplación y la reflexión.

Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición No.175)
