La fortuna de celebrar la vida… Así sea desde casa.

Hemos sido los protagonistas de una historia en la que entendimos que la vida pasa rápido. Que los imprevistos existen y que paulatinamente, seguirán ocurriendo. Celebrar la vida, así sea desde casa, es necesario. “Esta situación ha hecho que apreciemos lo que tenemos en nuestro alrededor y le demos el valor que se merece. Así debería celebrarse todo, en familia. Desde casa” – Fabiana Pardi.
Pensar en eventos con propósito, en decoraciones memorables y en perfectos arreglos florales, es pensar en Fabiana Pardi. Una mujer que nació en Caracas, estudió contaduría pública en el exterior y no fue hasta el año 2006 que entendió el propósito de su vida: acompañar a otros en sus momentos más significativos.
“En el 2006 estaba recién graduada y recién casada. No tenía expectativas de trabajar en eventos, tenía planes de tomar un año sabático. Al llegar a Maracaibo, me entero que mi esposo heredó la casa de sus abuelos: La Quinta Sinfonía. Nos tocó explorar. Yo me hice cargo de la decoración y planificación de eventos. Desde entonces, no he parado” Comentó Fabiana.

El espacio más especial
No importa cuántos eventos haya planificado o cuantos espacios haya decorado. Sin duda, el más especial, es su propio hogar. “Me encanta estar en mi casa. Disfruto mucho compartir con familia y amigos (…) Gracias a mi trabajo, paso mucho tiempo en la calle, por eso cuando llego me gusta sentir el ambiente ideal”
Que su propio espacio sea acogedor, que huela rico y esté organizado, es su trabajo más importante. No hay como disfrutar en casa, más si es en familia. “Generalmente mi esposo cocina y hacemos picadas”. Allí entendemos que, los momentos más especiales son los que, aún en adversidades, podemos seguir viviendo.
La casa de Fabiana Pardi lleva un sello minimalista, un estilo moderno y piezas clásicas. Se aleja de lo recargado y por ende, busca transmitir equilibrio, comodidad y tranquilidad.

Las raíces
En muchos casos, las raíces comienzan a brotar desde la niñez. En ocasiones, no es hasta años después que se descubre la presencia de la semilla. Así ocurrió con Fabiana y su arte de decorar.
Ella creció en un ambiente familiar en el que siempre esperaban momentos especiales para decorar. Su abuela y su madre se encargaron de enseñarle la importancia de las piezas clásicas, de un ambiente presentable y sobre todo, de los buenos modales.
La satisfacción de armar algo y que otros disfrutaran de ello, por muchos años sólo fue una costumbre familiar. Cuando Fabiana descubrió que quería dedicarse a ello, se fue por la vía larga pero segura: educación y formación profesional.
Son numerosos los cursos y certificados internacionales que respaldan el trabajo de la reconocida decoradora: Diseño y planificación de eventos, wedding planner, bodas de destino, bodas igualitarias, manejo, arte y preservación de flores, gerencia de alimentos y bebidas… entre otros tantos. Y por supuesto, el certificado de la vida misma.
Más allá de decorar, es enseñar.
No se necesita de mucho, para hacer mucho. Ese es el ejemplo que Fabiana quiere compartir con todos sus clientes. “No todos tienen piezas importantes o vajillas finas, pero con creatividad se puede montar algo increíble”.
“Entre tantas cosas, el diseño de interiores es lo que más me apasiona, sobre todo, orientar al cliente a cómo puede aprovechar sus recursos para transformar su espacio”.
Enseñar es sin duda, otro arte que forma parte de sus dones. Desde hace algunos años, Fabiana imparte cursos en el arte floral. “Hoy en día, varias de mis alumnas han aprovechado la cuarentena para practicar y ya son expertas. Es una de las cosas más valiosas de mi carrera, poder transmitir lo que sé hacer”.

Fabi, ¿Hay algo que nunca pueda faltar en una de tus mesas? – “Nunca debe faltar la creatividad y el toque personal”
Ser parte de…
Más allá de planificar, buscar, concretar, decorar y armar arreglos florales, la verdadera satisfacción es ser parte de. Ser parte de un momento, de una unión, de un reencuentro. Ser parte de la felicidad de otras personas. Allí está la esencia de su trabajo.
No todos los clientes tienen las ideas claras. En una boda, por ejemplo, Fabiana es parte del acompañamiento desde el día uno. “Yo tiendo a conversar con los novios. Establecemos reuniones en las que lo primero que debemos hacer es relajarnos. Lo más importante es conocernos”.
Si hay algún factor determinante para Fabiana, es conocer lo que no le gusta al cliente. “Eso automáticamente queda borrado de mi propuesta de trabajo”.
Después de tantos momentos compartidos, si hay algo que siempre permanecerá en su corazón, es la dicha de ser recordada con cariño. La dicha de haber dejado una huella importante. “Para mí, más que una frase, es una lección de vida. Me gustaría ser recordada como alguien que ha brindado compañía en momentos de felicidad” – Fabiana Pardi.

Créditos: Mary Aranaga (@maryaranaga)
Créditos fotográficos: Jonathan Antunez (@jonathanfotos)
