Los 6 mandamientos para encontrar tu voz

Nuestra voz es nuestra esencia, es lo que nos hace diferentes al resto. Ya sea escribiendo, dibujando o simplemente hablando, nuestra voz es única, sin embargo muchas veces surge la duda de cómo hacerlo.
Por: Yaya Urdaneta @brandustbyyaya
Cuando nos expresamos estamos mostrando quiénes somos, por eso la expresión es un acto de vulnerabilidad, y aquí es cuando entra nuestro amigo el miedo. Vamos a conectarnos con nosotros y llenarnos de poder, porque el mundo te está esperando.
Acepta que tienes una voz única: no hay nadie como tú, y solo por eso ya tienes abierto un abanico de posibilidades.
Ser “tú” es un regalo, y no lo puedes desperdiciar, abre el camino, piensa en esto y en cómo puede aplicarse a tu vida. Toma pequeños pasos, comienza donde estás y date permiso para expresarte en la versión más “tú” posible.
Busca lo que se siente “verdadero” para ti: indaga las respuestas de ¿Qué te inspira? ¿Qué te llama la atención? ¿Con qué sientes conexión?
Aprovecha tantas plataformas y herramientas que tenemos como pinterest, redes sociales, revistas, películas, canciones, libros, artículos, y utilízalos como vehículos para conocerte. Puedes fijarte en las imágenes que te gustan, los textos que te atraen, y analiza qué estilos tienen, por qué te gustaron y con qué parte de ti se conectan.
El primer paso es aprender a reconocer la verdad, tú verdad, consiguiéndolo por el simple criterio de sentir. Recuerda que las respuestas están y siempre han estado dentro de ti.
Párate y habla: ¿Quieres encontrar tu voz? Habla, escribe, dibuja, canta, en fin, exprésate, porque es en la acción donde se encuentra tu esencia, quién eres, y mientras más lo hagas más llegarás a tu esencia más pura.
Malcolm Gladwell, en su libro Outliers dice “Practicar no es lo que haces una vez que eres bueno, es lo que haces para ser bueno.” Practica la expresión consciente.
Desafíate a expresarte de diferentes formas: Date el permiso para tomarte el tiempo y el espacio para jugar y experimentar probando distintas formas de expresión. Aparta el miedo y la frustración por un momento y deja salir lo que tenga que salir.
Encontrar tu voz es como encontrar la camisa que te quieres poner pero que no consigues, tienes que buscar, tienes que accionar. Hurgar entre lo que no es y separarlo de lo que se siente bien, de lo que se siente como tú.
Medita: La mayor parte de nuestras vidas tiene mucho ruido alrededor, y no puedes escuchar tus pensamientos y tu voz sin aprender a silenciarlo.
Sentarse a meditar y escucharnos en soledad es un muy buen ejercicio para conocernos porque te hace ser más consciente de lo que te mueve.
Además, tiene muchísimos otros beneficios que puedes aprovechar, como dice la autora Jen Sincero “Sentarte en silencio de forma intencional es alimento para el corazón y el alma.”
Ámate: Muchas veces cuando pensamos que no estamos preparados para algo, lo que en realidad estamos diciendo es que tenemos miedo a intentarlo, por eso otro paso es amarte muchísimo, porque lo contrario al miedo en realidad, es el amor.
Abraza tu voz mientras exploras para conseguirla y abrázala cuando la encuentres. Mientras te sientas más cómodo y seguro expresándote, las palabras correctas fluirán más fácilmente.
Está prohibido reemplazar la autenticidad por aprobación.
