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Arte y Cultura

Teatro Baralt, Un Baluarte Cultural.

Elio Tulio Ríos · 25 jul 2021

Teatro Baralt, Un Baluarte Cultural.

En su 136 aniversario, esta edificación – cuyo nombre hace homenaje a la trayectoria del ilustre periodista y escritor Ra fael María Baralt – permanece en su tradicional esquina donde se interceptan la Avenida 5 de Maracaibo (Antigua Calle Venezuela) con calle 95 mostrando la imponente estructura que marcó pauta en su momento y que la convierten hoy en día en una joya arquitectónica para la ciudad.

Su Valor Arquitectónico

Una de las características fundamentales de esta edificación es que el teatro contó con dos edificaciones: La primera conocida como el teatro de 1883 diseñado por Manuel de Obando con un estilo egipcio; y la segunda que resultó de la demolición de la estructura anterior e inmediata construcción del nuevo tea tro a cargo del Arquitecto Belga León Jerome Höet para 1932, que es la arquitectura de estilo neoclásico y decoración Art Decó conocida en la actualidad.

Sin embargo, el proyecto de 1932 trajo consigo además de la ampliación y modernización de las instalaciones, la oportunidad de convertir una “obra limpia” en lienzo para cultores y artistas plásticos de la Región. El trabajo de decoración interna del Baralt contó con la participación de artistas como Antonio Angulo – un Pionero del arte abstracto en Venezuela – encarga do de aportar la obra pictórica constituida por: el plafond de 540 metros cuadrados que cubre el techo y los frescos; el diseño de la lámpara central o rosetón –construida por los hermanos Soto con bronce y cristal-; el retrato del escritor Rafael María Baralt, colocado sobre la boca de escenario y realizado con óleo sobre tela, y pintó las tapas de las puertas Santa María.

El telón de boca es un óleo del artista español César Bulbena, donado por el gobierno de Barcelona, España para la inauguración de la edificación de 1932. foto Beto Frangieh.
El telón de boca es un óleo del artista español César Bulbena, donado por el gobierno de Barcelona, España para la inauguración de la edificación de 1932. foto Beto Frangieh.
Lámpara central o rosetón construida por los hermanos Soto con bronce y cristal. foto. Beto Frangieh
Lámpara central o rosetón construida por los hermanos Soto con bronce y cristal. foto. Beto Frangieh

Otra de las grandes obras que goza nuestro teatro en lucir es el diseño del piso de la Sala Baja Sergio Antillano, un espacio contiguo al Hall de entrada del Teatro Baralt diseñado por el Artista contemporáneo Francisco “Paco” Hung durante los trabajos de restauración realizados en la década de los ochenta. Esta área tiene un valor arquitectónico especial ya que es el único espacio que muestra las bases y muros del antiguo teatro de 1883 y en donde se mantiene exhibida la taquilla original del teatro, restaurada en hojillado de oro.

Testigo de la Historia

Por su ubicación, el teatro siempre estuvo inmerso en el día a día del marabino. Los registros fotográficos del Baralt muestran sus dos estructuras (1883 – 1932), rodeadas de las viviendas y marabinos que dieron vida a la desaparecida barriada “El Saladillo” y toda la vida comercial que colindó con los espacios de la Plaza Bolívar – sin dejar de mencionar – que frente al teatro se posicionaban las vigas que servían del rieles para el primer Tranvía de Maracaibo.

No obstante, tras la transformación del casco histórico de Maracaibo por procesos de modernización, hoy en día queda al descubierto la maravillosa obra que Höet diseñó para la ciudad y que también marcó un referente histórico en el país tras con vertirse en el primer teatro en proyectar una película.

Este hecho ocurrió el 11 de julio de 1896 y lo hizo posible el empresario Luis Manuel Méndez, quien trajo a la ciudad el Vitascopio, primera máquina cinematográfica que llega al país y que fue operada el joven fotógrafo zuliano Manuel Trujillo Durán.

El Teatro fue, entonces, pionero del cine, junto a Méndez y Trujillo Durán, no sólo por haber presentado una exhibición de este nuevo avance tecnológico, sino porque entre las varias proyecciones realizadas a lo largo del ´boom´ cinematográfico se contemplan dos filmes producidos en Maracaibo. Es así como el 28 de enero de 1897, se proyectan en el Teatro Baralt las películas tituladas: Muchachas bañándose en el Lago de Maracaibo y célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa.

Plaza para las artes

Su escenario ha recibido a lo largo de estos 136 años impor tantes ponentes de la música, el teatro y la danza de gran pro yección internacional.

Carlos Gardel, Mario Moreno “Cantinflas”, Teresa Carreño, el Ballet Bolshoi de Rusia hasta su nueva generación, exponen tes de la trova latinoamericana como Daniel Viglietti y Merce des Sosa hasta el cierre de la gira latinoamericana de despedida de Marcel Marceau – por mencionar algunos – fueron los artis tas que llenaron la escena de este espacio cultural.

De Interés Nacional

Bajo la tutela de la Universidad del Zulia, es declarado para el año 1981 Monumento Nacional de Venezuela. Es el único teatro que ha cerrado sus puertas en varias ocasiones, y no es hasta el año 1998 cuando, luego de un trabajo arduo trabajo de restauración a cargo del arquitecto Paolo D’onghia se logra reiniciar su labor vanguardista con la reapertura de las instalaciones, esta vez bajo la tutela de la Fundación Baralt cuerpo administrativo integrado por representantes de la Universidad del Zulia, el Ejecutivo del estado Zulia, la Alcaldía de Maracaibo, la Asamblea Legislativa del estado Zulia, el Centro Rafael Urdaneta, Fedecámaras y el Consejo Nacional de la Cultura.

Curiosidades del Teatro

  • – Las butacas del teatro son 5cm más anchas que el promedio de butacas de teatros de todo el mundo, en consideración con las características corporales de los zulianos.
  • – Es el único teatro reconstruido en las bases de la estructura del Baralt antiguo.
  • – Fue inaugurado el 24 de Julio en honor al primer centenario del Natalicio del Libertador Simón Bolívar.

Detrás del arco de la fachada frontal del teatro en su parte superior se encuentra una máscara la cual fue realizada por los obreros de la edificación de 1932 en homenaje al arquitecto de la obra León Jerome Hoet.

Publicado en Revista ES Edición No. 162 del año 15.

Fotografía: : Béria L. Rodríguez, Beto Frangieh, Élio Tulio Ríos.

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