Volver a noticias
EntrevistasSalud y BellezaTalentos

Yelitzé Rangel: “Cada célula es un ancestro, la familia se lleva”

Vanescka León · 13 jun 2026

Yelitzé Rangel: “Cada célula es un ancestro, la familia se lleva”

En un mundo donde el trauma se acumula en silencio, Yelitzé Rangel no sólo escucha lo que el cuerpo calla: le ayuda a sanar. Psicóloga, terapeuta somática y sanadora ancestral, Yelitzé desarrolló la Inteligencia Corporal Sistémica, un método que fusiona ciencia y sabiduría profunda para “descongelar” traumas atrapados en el cuerpo.

Su camino nació de una herida profunda hace 30 años: tras perder a dos de sus trillizos al nacer, su ser quedó atrapado en la culpa y el miedo. Buscando sostener la vida de su hija sobreviviente, emprendió un viaje a la India. Sin hablar el idioma y con pocos recursos, se sumergió en la Medicina Ayurveda. Descubrió que el cuerpo guarda memorias celulares de experiencias negativas que el sistema nervioso protege congelándolas. Hoy, traduce esa vivencia en una medicina para el alma y la fisiología: “el cuerpo lleva la cuenta, y tiene la palabra”

En esta entrevista, nos habla de cómo convertir el impacto del pasado en la fuerza del presente.

1. ¿Cómo describirías a la Yelitzé que vivió aquel proceso en la India frente a la mujer que es hoy?

Si viera a esa Yelitzé, le diría “lo logramos, regresamos”. Hoy, soy la mujer que sostiene y abraza a esa niña asustada que fui. Aquel impacto me impulsó a buscar ayuda para sobrevivir, y hoy esa supervivencia se transformó en sabiduría para otros.

2. Además de ese proceso, ¿cuál ha sido el bloqueo emocional más duro que has enfrentado?

La muerte de mi madre. Es un quiebre que te obliga a madurar a tu propia niña interna y hacerte cargo de ti misma. Sin embargo, mis herramientas me permitieron transitar ese duelo como una transformación necesaria.

3. ¿Qué te inspira cada día?

Abrir los ojos y recordar que estoy viva mientras millones de personas mueren, madres entierran hijos y viceversa… Ese momento es mi mayor inspiración.

4. ¿Tienes algún ancestro que te guíe en momentos difíciles con pacientes?

Sí. Creo que cada célula es un ancestro. La familia se lleva en la piel. Ellos están siempre presentes, nos bendicen y nos acompañan. El regalo más grande que podemos darles es vivir plenamente el presente, sin usar su dolor pasado como una excusa para detener nuestra propia vida.

5. ¿Se siente más cómoda en el mundo espiritual o en el científico?

No puedo estar separada de ninguno. Para mí es vital aterrizar las cosas. Busco que las personas vuelvan a la realidad de su cuerpo para reconocerse y contar la historia de su ser, no únicamente la de su dolor.

6. ¿Cuál filosofía o principio guía tu vida?

La fe sin acción está muerta. Nada cambia si no decides, si no actúas. Somos creadores de nuestra realidad. La sanación es acción.

7. ¿Cuál es el objetivo de tu presencia en redes sociales?

La congruencia. Invito a quitarse la máscara del personaje que creamos para protegernos. Sin juicios. Busco recordar: vuelve al cuerpo, vuelve a la vida, para SER, no para repetir historias.

8. ¿Cómo te sientes al verte hoy, enseñando esto que pocos conocen?

Agradecida. Todo lo que hago lo impulsa una fuerza mayor, Dios. Pero también me impulsa ver cómo personas que he formado ponen pan en su mesa gracias a este trabajo. Ese es mi mayor éxito.

19. ¿Cómo cuidas tu relación entre cuerpo, alma y raíz en días agotadores?

Me detengo. Elijo bien de quién me rodeo y practico rituales sencillos: caminar, cocinar y conversar con mis hijos. Lo grande también se encuentra en lo común.

10. ¿Cómo le gustaría ser recordada y qué proyecta para el futuro?

Como una mujer que decidió vivir y ayudar a otros a hacer lo mismo. En cinco años me veo expandiendo esta labor internacionalmente, con salud interna y equilibrio.

11. ¿Algún logro próximo? ¿Un nuevo libro?

¡Sí! Estoy terminando un libro muy especial: terapéutico, profesional, enfocado en gestionar duelos y preparar terapeutas. Sale este año. Mis libros anteriores, “Hilos de conexión” y “Conversaciones con mi chamana” ya son herramientas de crecimiento personal.

Yelitzé Rangel te recuerda que: el cuerpo no miente. El dolor no es enemigo. Los ancestros no están muertos. Y la vida, incluso tras las pérdidas más profundas, sigue siendo un regalo que merece ser vivido con todo el ser, con todo el cuerpo, con toda el alma.

Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 179)

Fotografías: Elio Ríos @elyeyox

Compartir