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El nuevo “zeitgeist” de la música venezolana

Sabrina Zaccaria · 1 abr 2026

El nuevo “zeitgeist” de la música venezolana
Beethzart Acosta

La música venezolana no sólo está sonando, se está haciendo sentir. Si percibes que algo está cambiando en el aire es porque el “zeitgeist” de nuestra música está mutando.

Elegí esta palabra alemana —que significa “el espíritu de la época”— porque define perfectamente lo que vivimos: una transición imponente donde no solo importa qué escuchamos, sino quiénes somos y hacia dónde vamos como movimiento cultural.

Sentarse a hablar con Beethzart Acosta es entender el detrás de cámaras de los éxitos actuales.

Más que un artista, Beet es un arquitecto sonoro que ha sabido conectar con el público a través de producciones precisas y una visión clara de hacia dónde va la música venezolana.

Evolución: Del “pop afro” al “venetón”

Hoy figuras como Rawayana, Danny Ocean y Elena Rose llevan la batuta de un protagonismo global.

“Con el ‘venetón’, Rawayana abre la puerta a los que queremos seguir defendiendo nuestra cultura con un toque moderno”, afirma.

Él sabe de lo que habla; junto a Simón Ruiz en el dúo “Caibo” creó el “pop afro-venezolano”. Esa necesidad de proponer algo con sello propio es lo que, según él, hace que hoy seamos universales. “La autenticidad artística es lo que más vale hoy en día”, sentencia.

El “tabú” de la gaita

Como marabina y artista, este punto de la entrevista me tocó una fibra sensible.

Beet es tajante: la gaita no trasciende porque se encerró en sus costumbres. “Impartir los clásicos es un deber, pero no abre el espectro. Es como andar en bicicleta en el espacio en pleno 2030”, afirma el hijo de Ozías Acosta. El artista advierte que, sin una evolución al estilo Guaco, el género morirá en la nostalgia. Su tema “La promesa” (2012) fue la prueba de que el amor es el vehículo para romper esa frontera.

Tendencias 2026: la era de ser tú mismo

Le pregunté a Beet hacia dónde vamos este año. Su respuesta me dio mucha paz: “no hay una línea rígida”.

“Hoy se goza de mucha diversidad. Puedes tener múltiples géneros en un mismo álbum y eso pone a prueba tu versatilidad. Antes era rígido; si hacías salsa, era solo salsa. Hoy puedes explorar”.

El consejo: caminar con la duda

Para cerrar, Beet dejó una reflexión que me llegó al alma, especialmente para quienes sentimos el arte con intensidad: Me dijo que hay que aprender a caminar con la duda.“No busques atajos: hazlo por amor, no por negocio. Tu canción dura 3 minutos; hay minutos y oídos para todos. Disfruta el camino sin dañar a nadie”.Beet cierra con una clave que resume su presente: soñar en equipo y poner a Dios como mánager del proyecto.

Más que un subgénero, el Venetón es un reencuentro tropical. Es el punto donde la base del reggaetón pierde su rigidez industrial para ganar la calidez de nuestras armonías pop y el sabor de un Caribe mucho más instrumentado

Sabrina Zaccaria

Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 178)

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