22 años de Sambil Maracaibo y sus Protagonistas con su Arquitecto Johanna Hernández Vidal

Detrás de la majestuosidad de Sambil Maracaibo hay nombres clave. El diseño original fue concebido por el Arq. David Gabay, pero la Arq. Johanna Hernández Vidal fue parte del equipo que hizo realidad esa obra en el año 2001. Con el tiempo, ella asumió la batuta de todas las remodelaciones y cambios arquitectónicos del centro comercial, convirtiéndose en el segundo pilar fundamental de este ícono.
1. ¿Cómo y en qué año llegas a formar parte del proyecto arquitectónico de Sambil Maracaibo?
Llegué en el año 2001, en un momento clave donde la visión de expansión del grupo constructor buscaba transformar por completo la experiencia comercial del occidente del país. Formar parte de este proyecto desde su génesis fue una oportunidad única: entrar a las mesas de trabajo iniciales significó poner toda la energía técnica y creativa al servicio de una obra que sabíamos marcaría un antes y un después para la región.

2. ¿Qué sentiste al asumir el reto de diseñar y construir un centro comercial de esta magnitud para una ciudad como Maracaibo?
Fue una mezcla imponente de respeto, adrenalina y profunda emoción. Maracaibo es una ciudad con una identidad vibrante, un clima desafiante y una exigencia cultural muy alta; su gente es cálida pero sumamente crítica con lo suyo. Asumir el reto implicaba no solo levantar metros cuadrados de concreto, sino crear un punto de encuentro que entendiera y abrazara el orgullo marabino, respondiendo con altura a sus expectativas de modernidad.
3. ¿En qué te inspiraste para la arquitectura y el diseño original de Sambil Maracaibo?
La inspiración principal brotó de la propia alma económica e industrial de la región: el Lago de Maracaibo y su tradición petrolera. Pensamos el centro comercial como un gran buque petrolero, un concepto audaz que se tradujo en volúmenes imponentes, circulaciones fluidas que simulan cubiertas y pasarelas, y una estructura capaz de proyectar fuerza, dinamismo y modernidad, rindiendo homenaje a la industria que ha definido históricamente a Zulia.
4. Durante la etapa de bocetos o construcción, ¿cuál fue el desafío arquitectónico más complejo de resolver?
Sin duda, adaptar esa monumentalidad inspirada en una embarcación a las exigencias térmicas y funcionales del trópico marabino. Lograr amplios espacios diáfanos, pasillos sumamente luminosos y zonas de altísima concurrencia manteniendo el confort climático requirió soluciones de ingeniería muy finas. Resolver los flujos masivos de visitantes —como si de la tripulación y pasajeros de un gran transatlántico se tratara— exigió precisión milimétrica desde los primeros trazos hasta la ejecución en obra.

5. La primera vez que caminaste por los pasillos ya construidos y llenos de gente, ¿Qué pasó por tu mente?
Sentí una profunda liberación combinada con asombro. Ver los planos y maquetas cobrar vida es una cosa, pero verlos habitados, escuchando el murmullo de la gente, las risas, el dinamismo de los comercios y cómo el espacio realmente «funcionaba» tal como lo habíamos soñado, fue indescriptible. En ese instante entendí que el buque ya había zarpado y que ahora pertenecía por completo a los marabinos.
6. ¿Qué significa que tu sello esté marcado en el gran Sambil Maracaibo?
Es un orgullo que trasciende lo profesional. Saber que cada vez que miles de familias cruzan sus puertas están interactuando con espacios que concebimos, calculamos y esculpimos con dedicación deja una huella imborrable en la historia urbana de la ciudad. Es la certeza de haber aportado un hito arquitectónico que forma parte del día a día y del afecto de generaciones.
7. ¿Cuál es el sello que tú le diste a este proyecto?
Un proyecto que fusiona funcionalidad audaz con la identidad local, alejándose de los esquemas comerciales genéricos para dar paso a una arquitectura robusta, fluida y en constante diálogo con su entorno. Esta propuesta integra ingeniería y diseño estético en homenaje a la vocación industrial de la región, sin descuidar la experiencia y comodidad del visitante. Esta visión, respaldada por una trayectoria de constancia y liderazgo, suma entre mis principales logros el diseño y ejecución de la nueva Zona Gourmet, proyecto reconocido por la directiva en junio de 2025.

8. ¿Qué significa ver cómo evoluciona el mall en estos 22 años?
Verlo cumplir más de dos décadas de vida activa es la mayor validación posible. Los edificios comerciales envejecen si no tienen alma, pero Sambil Maracaibo ha sabido reinventarse, mantenerse vigente, adaptarse a las nuevas tendencias y seguir siendo el epicentro de la vida social de la ciudad. Verlo evolucionar con vitalidad confirma que los cimientos, tanto estructurales como conceptuales, se plantaron sobre terreno firme.
