Maricarmen Ordóñez: La cara y alma de FAMAC Orlando

Diez años tejiendo redes de solidaridad y esperanza entre Orlando y Maracaibo. Conversamos con Maricarmen Ordóñez, embajadora de la Fundación FAMAC en Orlando y fundadora de La Red de Mary, quien recientemente recibió un reconocimiento del Condado de Orange por su incansable labor social.
En esta entrevista, nos habla sobre su decenio al frente de la Marea Rosa, la vivencia personal que redefinió su compromiso y su cercanía con las pacientes y sobrevivientes de cáncer de mama.
- ¿Cómo y cuándo te sumas a FAMAC?
Mi historia con FAMAC comenzó en 2016, cuando recibí una llamada de Titi, presidente de EntreSocios y miembro de la junta directiva de FAMAC en Maracaibo. Esa conversación abrió la posibilidad de apoyar esta causa desde Orlando.
En ese momento no imaginaba que aquella llamada se convertiría en una década de compromiso. A través de La Red de Mary comenzamos a sumar personas, empresas y organizaciones que hicieron suyo este propósito.
Hoy tengo el honor de ser embajadora de FAMAC en Orlando, pero somos un equipo. Cada voluntario, patrocinante, aliado, profesional, familia y amigo ha sido parte fundamental de este camino.

- ¿Qué te motivó a llevar esta labor a Orlando?
Durante muchos años me hice esa misma pregunta. Cuando uno emigra, cambia de entorno, deja atrás sus espacios y, en ocasiones, siente que también pierde una parte de su identidad. Hay que volver a encontrarse y construir un sentido de pertenencia.
Esta labor llegó a mi vida en medio de ese proceso. Me permitió servir, conectar con la comunidad y mantener un vínculo con mis raíces en Maracaibo.
Con el tiempo entendí que, mientras buscaba ayudar a otras personas, esta causa también me estaba ayudando a mí. Encontré un propósito que me dio dirección y una comunidad con la que podía construir algo significativo.

- ¿Qué te inspira a seguir apoyando esta causa día tras día?
Me inspiran las pacientes, las sobrevivientes y sus familias. Sus historias nos recuerdan que detrás de cada diagnóstico hay una persona con sueños, responsabilidades y seres queridos que también necesitan apoyo.
Hace más de cuatro años y medio, el cáncer también llegó a nuestra familia con el diagnóstico de mi papá. Vivir esta experiencia como hija me ha permitido comprender con mayor profundidad la incertidumbre, el desgaste emocional y el valor del acompañamiento.
Aunque nadie desea atravesar una situación así, he sentido que esta experiencia nos ha llevado a ordenar nuestras prioridades y transformar nuestra manera de vivir. Aprendemos a valorar más el tiempo, la presencia y los pequeños gestos de amor.
Mi fe también me sostiene. Servir se ha convertido en una forma de vivir mi propósito y de transformar lo que vivimos en sensibilidad hacia los demás.
- Recientemente recibiste un reconocimiento por tu labor durante diez años. ¿Quién te lo entregó y de qué se trataba?
Recibí un reconocimiento del Condado de Orange, en Florida, por diez años de compromiso y labor social llevando adelante la misión de FAMAC en Orlando, a través de La Red de Mary.
Lo recibí con profunda gratitud porque representa un esfuerzo colectivo. Detrás de esta década hay manos que ayudan, personas que creen en la causa y un equipo que ha aportado tiempo, recursos y corazón.
Aunque lo recibí como embajadora, siento que pertenece a todos los que han hecho posible este camino. Los reconocimientos nos honran, pero nuestro verdadero legado está en las vidas que tocamos.
Estos diez años nos impulsan a mirar hacia el futuro con un compromiso aún mayor: seguir creando conciencia, promoviendo la detección temprana y convirtiendo la solidaridad en acciones de apoyo.

- ¿Qué iniciativas o proyectos realizan en Orlando para apoyar a la fundación?
La Caminata por la Vida es nuestro encuentro principal. Alrededor de ella impulsamos actividades de concientización, encuentros comunitarios, alianzas con empresas y acciones de recaudación.
Después de estos diez años, queremos fortalecer una programación continua que nos permita acercarnos más a la comunidad durante todo el año.
Entre nuestros próximos objetivos están las charlas sobre detección temprana del cáncer de mama y vida saludable, así como espacios sobre ansiedad, depresión y bienestar emocional, con la participación de profesionales.
Queremos escuchar, orientar y conectar a las personas con recursos de apoyo, mientras seguimos recaudando fondos para las pacientes con escasos recursos.

- ¿Cómo pueden las marcas convertirse en aliadas?
Las empresas pueden sumarse mediante donaciones económicas, productos, servicios o iniciativas de recaudación entre sus clientes y colaboradores.
El apoyo a la organización de nuestros eventos es muy importante, pero hoy también necesitamos donaciones que nos permitan aumentar los fondos destinados a las pacientes. La contribución de una entrada a la caminata es pequeña frente a las necesidades que buscamos atender.
Nos gustaría construir alianzas continuas con marcas que quieran integrar esta causa a su compromiso de responsabilidad social. Cada empresa puede aportar desde sus posibilidades y desde lo que mejor sabe hacer.
Pueden comunicarse con la Fundación FAMAC, indicando que desean apoyar la iniciativa de Orlando, o contactarnos a través de La Red de Mary en Estados Unidos. Desde allí podemos orientarles sobre las necesidades y las formas de colaboración.
- Cuéntanos sobre la caminata que organizan en Orlando.
El 18 de octubre de 2026 conmemoramos la décima edición de la Caminata por la Vida en Orlando, en Conexus Workspace.
La X Marea Rosa reunió a sobrevivientes de cáncer de mama, familiares, voluntarios, patrocinantes, autoridades y organizaciones comunitarias en una jornada de solidaridad, fe y esperanza.
Compartimos testimonios, orientación sobre detección temprana, momentos de oración, actividades físicas y reconocimientos. Caminamos para acompañar a quienes están en tratamiento, honrar a las sobrevivientes y recordar con amor a quienes han partido.
A través de La Red de Mary, junto a nuestro equipo y aliados, hemos sostenido este encuentro durante diez años. Cada persona que se suma aporta algo valioso y nos ayuda a llevar el mensaje más lejos.
Para nosotros, esta décima edición representa gratitud por lo construido y responsabilidad por lo que viene. Seguiremos trabajando para que la comunidad encuentre formas de involucrarse y apoyar a las pacientes y sus familias.
Porque cada paso cuenta y juntos llegamos más lejos.
Muchas gracias por ayudarnos a compartir esta historia y a dar visibilidad al trabajo de todas las personas que forman parte de ella.

