ERASMO HUERTA: El gran artista detrás de los sacrificios
Erasmo Huerta, mejor conocido como “Wasmo” es un joven marabino que se convirtió en el niño más famoso de los años 90 cuando con tan solo 5 años de edad formó parte de la orquesta infantil de salsa “Salserín” logrando el hit a nivel mundial “El Bebé Salsero” dando inicio a lo que sería una carrera musical llena de mucho esfuerzo y sacrificios pero sobretodo, éxitos.
Al cosechar varios años de triunfos, vivir una madurez precoz, ser admirado por multitudes, conocer varios países de Latinoamérica y compartir tarima con grandes músicos del género como Oscar de León, Rubén Blades, Celia Cruz, Gilberto Santa Rosa y otros, el pequeño bebé salsero sentía que su etapa en la banda Salserín había culminado y decide abandonar la agrupación y poner una pausa en su vida pública para poder vivir experiencias de un niño común y corriente teniendo vivencias fuera de la fama musical. Como él mismo nos relata, en medio de su crecimiento vivió un gran choque de ego, al afrontar la realidad de la vida y su desarrollo fuera de las cámaras. Retoma sus estudios, se gradúa y empieza a estudiar música debido a que, siempre tenía presente aprender y no quería desligarse del todo de sus venas artísticas.
Sin embargo, en sus propósitos de vida jamás estaba planteada la posibilidad de ser artista musical, tomando carreras universitarias que estaban totalmente desligadas al mundo artístico, en esa época su familia notaba que no era del todo feliz y algo le faltaba reflejándolo a través de su comportamiento y actitud, por esta razón su mamá le regala una batería profesional obteniendo como única respuesta que su felicidad estaba ligada a la música; al poco tiempo de tener la batería nace la oportunidad de formar parte de la banda musical marabina Caibo como baterista principal de esta agrupación dando inicio a lo que sería su carrera como músico profesional.

En el 2010 su talento musical formó parte de la grabación del disco de Caibo “Poesía Criolla” y en ese mismo año surge la oportunidad de emigrar junto a esta agrupación a los Estados Unidos teniendo tan solo veintidós años de edad. Caibo decide regresar a Venezuela para consolidar su carrera a nivel nacional pero Erasmo decide arriesgarse del todo quedándose en la ciudad de Miami. Al cabo de pocos meses de estar en la ciudad de la Florida trabajando y tocando puertas conoce a un gran amigo, manager, productor musical y un punto importante en su vida, Zacarias Erminy con quien hace alianzas, producen y organizan shows musicales en clubes nocturnos con importantes artistas venezolanos como Victor Muñoz, Los Aviadores, Victor Drija, Chino y Nacho, Oscarcito entre otros, siendo Erasmo parte de estas producciones musicales como baterista.
Luego de varios y exitosos shows musicales en Miami junto a varios artistas del medio venezolanos, “Wasmo” conoce a Oscarcito quien quedó cautivado con su talento y profesionalismo con tan solo 24 años edad proponiéndole volver a Venezuela junto a él y ser el Director Musical de su banda; asumiendo el riesgo, Erasmo dice que sí sin haber estado preparado anteriormente, teniendo como única carta de presentación su talento y así mismo regresa a Venezuela, específicamente a Caracas para formar parte del “crew” de Oscarcito siendo el único marabino entre caraqueños asumiendo el compromiso con mucha responsabilidad y valentía debido a que tenía que cumplir las expectativas a nivel nacional e internacional, ya que pocos en el país lo conocían como baterista. Cumpliendo así una de las etapas más lindas de su carrera por dos años de trabajo Erasmo decide volver a los Estados Unidos agradeciéndole profundamente a Oscar por darle la oportunidad de crecer y madurar como artista musical.
Con mucha visión de crecimiento, superación y queriendo asumir más retos profesionales “Wasmo” regresa formalmente a la ciudad de Miami en el 2014 cuando recibe la llamada de Jorge Villamizar cantante principal de la agrupación colombiana “Bacilos” para trabajar con él como solista y formar parte de su banda como baterista, llegando a ciudades y pequeños pueblos de Centro y Suramérica. Prosperando como artista y sonando su nombre en la ciudad de Miami surge la posibilidad de hacer colaboraciones en estudios y a nivel de show con artistas de la talla internacional como Orishas, Beatriz Luengo, Víctor Muñoz entre otros.

“…Cuando veo hacia atrás siento mucha nostalgia y a la vez mucha emoción, veo dos líneas que van de la mano, una llena de sacrificios y otra de logros y me doy cuenta que ha sido un camino largo. Cuando miro hacia adelante veo el doble del camino que falta por recorrer, ese es mi incentivo. He logrado esto y falta aún”
Al cabo de dos años de trabajar con Jorge Villamizar, éste pone una pausa en su carrera y Erasmo recibe una invitación al estudio de Miguel Mendoza (Nacho) integrante del dúo venezolano Chino y Nacho para grabar y colaborar algunos temas con él. Luego de conversaciones Nacho le pide a “Wasmo” ser parte de su equipo como Director Musical y de la banda “Los Fantásticos” junto a cinco músicos venezolanos. En la actualidad han obtenido varios éxitos musicales y han viajado por todo el mundo con Nacho en su etapa como solista.
Aún falta camino por recorrer, con la creación de “Los Fantásticos” Erasmo junto a sus compañeros musicales buscan afianzar la marca para poder llegar más lejos en el ramo de la composición, producción y un sinfín de cosas dentro de la industria musical que al final forma parte de otro mercado musical.
“…Si algo sale mal pienso que siempre hay otro día, cuando algo va bien lo asumo con tranquilidad, me doy auto-ánimo, pero trato al otro día de empezar de cero, es como una motivación para mi”
La meta en un corto, mediano y largo plazo para “Wasmo” es seguir tocando siempre pueda y tenga la oportunidad, no se visualiza en otra área que no sea de la música, ve como resultado del logro obtenido el no dejar de soñar y no creerse lo que está viviendo ya que, esto lo ayuda a impulsarse y a querer aún más cada día. Tiene como propósito tocar algún día en el Pozón de Maracaibo como artista.
Ha sido un largo camino para poder consolidarse como músico profesional, Erasmo el pequeño “Bebé Salsero” ha pasado por muchos altos y bajos durante su vida artística y hoy a sus treinta años de edad le dedica su sacrificio y atribuye su éxito principalmente a Dios, su mamá y a su abuelo. Afirma que el querer ser músico conlleva un sacrificio inmenso pero no imposible, nunca es tarde para lograr metas. Recuerda mucho a sus amigos de su ciudad natal Maracaibo ya que ellos les aplauden y le reconocen cada mínimo avance en su carrera y esto significa mucho para él.
Instagram @wasmohuerta
Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 152)
Fotos: Jesús Pérez · Chaqueta: @claudiagomezph
