Venezuela campeón del Clásico Mundial de Béisbol
El 17 de marzo de 2026 será una fecha más que recordada en la historia del deporte nacional. De hecho ya tiene un apodo, y es “los héroes del 26”. La pasada edición del Clásico Mundial de Béisbol dictó un punto de inflexión para Venezuela a nivel deportivo. La selección se coronó campeona del mundo venciendo a Estados Unidos, algo que estará presente en nuestros corazones de por vida.
¡Hablemos desde el comienzo!
Sucede en nuestro día a día que la gran mayoría de personas se enfoca en el resultado final, pero poco en el proceso. Es por eso que para hablar sobre este título, es importante resaltar el arranque y no justamente del primer juego, sino en el momento que Omar López fue ratificado como el manager de la selección, presentándose un cuerpo técnico de lujo, en el cual estaban presentes nombres icónicos como Miguel Cabrera, Víctor Martínez, Johan Santana, Gerardo Parra y Robinson Chirinos. Un staff que combinó grandeza, experiencia y figuras emblemáticas de nuestro deporte. Aún así, el positivismo no estaba en su máximo esplendor. Muchos no veían con buenos ojos el nuevo llamado a Omar López, y como él mismo lo comentó, su reto fue mayor, pero también la convicción en lograr algo especial con este grupo.
Posteriormente, se anunció el roster oficial del equipo y lo cierto es que dicha convocatoria de jugadores tenía ausencias representativas, sobre todo, en el pitcheo. Comenzaron a aparecer comentarios y críticas en redes sociales, cuestionando la participación de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol, pero créanme que eso fue una motivación enorme para cada lanzador. Tomaron el escenario del Loan Depot Park para demostrar su talento, algo que trabajaron al máximo con Johan Santana como coach de pitcheo. Luego, empezaron los juegos amistosos previos al inicio del torneo, encuentros en los cuales el cuerpo técnico tomó la iniciativa de rotar y probar a ciertas figuras para saber quiénes podían otorgarles la mejor actuación desde el primer juego del torneo. Venezuela no pudo vencer a los Astros de Houston y Washington Nationals, algo que encendió las alarmas. Aún así, el mensaje de Omar López fue claro, buscando calmar las aguas: “Calma, estamos bien mentalmente, son juegos de trámite donde los muchachos están buscando hacer ajustes. Estos juegos no significan absolutamente nada”.
Inicio del torneo
Llegó el 6 de marzo de 2026, primer juego de Venezuela en la fase de grupos contra un Países Bajos liderados por la leyenda Andruw Jones. Nuestra selección pegó primero, ganó dicho encuentro con una actuación impecable de Javier Sanoja con cuadrangular en solitario. A eso se le sumaron dos carreras impulsadas de Luis Arráez y Willson Contreras.
Posteriormente, Venezuela se enfrentó ante Israel, otro juego histórico para dos figuras: Luis Arráez, quien conectó dos jonrones y dos dobles, y Enmanuel De Jesús, con ocho ponches en cinco entradas en blanco. Siguió avanzando la fase de grupos y Venezuela derrotó a Nicaragua. En dicho juego, el protagonista de la noche fue Ronald Acuña Jr. Finalmente, “la bestia” tuvo su duelo. Se fue de 3-3 con un cuadrangular. Esto daba como resultado que Venezuela llegaba invicta al duelo contra República Dominicana, la famosa rivalidad… ¡Y sí, el duelo más esperado!
No se nos dio contra Dominicana
No hay un enfrentamiento en el béisbol de selecciones que genere más expectativas y emoción que éste: República Dominicana – Venezuela. Dos potencias del béisbol, dos selecciones con tantas estrellas en las Grandes Ligas.
Lo cierto es que nuestra selección venía con la motivación de haber logrado esa victoria en el año 2023 cuando vencieron por primera vez a los dominicanos. Aún así, el equipo de Albert Pujols venía inspirado con tanto poderío ofensivo, y así fue. Cuatro peloteros conectaron un cuadrangular: Juan Soto, Ketel Marte, Vladimir Guerrero Jr y Fernando Tatis Jr. Dominicana terminó ganando 7-5 frente a Venezuela. Sin embargo, ambos clasificaron. Aunque, a Venezuela le tocaba la más “dura” en cuartos de final: enfrentarse ante la Japón de Shohei Ohtani. Las críticas surgieron después del encuentro, pero también la confianza plena de vencer a los mejores. Sin duda, medirse ante el vigente campeón requería una confianza extra.

¡Empezó lo bueno!
Recordar el duelo frente a Japón siempre nos hará sentir orgullosos. Encontramos a una selección que nunca se sintió inferior. ¿Cómo pensar eso, si verdaderamente Venezuela tiene una calidad infinita? Claro… toda la antesala se enfocó en cómo frenar a Shonei Ohtani y hacerle daño a un lanzador como Yoshinobu Yamamoto. Aún así, el equipo en general confió en su capacidad. Siento que cada batazo terminó siendo con el corazón, el cuadrangular de Acuña para empezar el encuentro, también el de Maikel García, y ni decir ese jonronazo de tres carreras con sello zuliano de Wilyer Abreu, ese que se celebró con euforia en todo el país. El resultado fue eliminar al campeón defensor. Y desde allí, la selección fue imparable.
Italia, la gran revelación del torneo. Una selección italiana comandada por Francisco Cervelli, ítalo-venezolano. Pero lo cierto es que Venezuela tenía esa gran responsabilidad como potencia para avanzar a la gran final. El duelo estuvo cerrado, y Venezuela logró hacerle daño al pitcheo rival en la séptima entrada, en él se sintió ese amor por los colores. El grito de desahogo de Ronald, el batazo impulsor de Maikel García para ponerse arriba, y ni decir el ponche final de Daniel Palencia para sentenciar el encuentro. Impresionante lo que se vivió en Miami.
Campeones: ¡historia pura para nuestro país!
Esa energía debía trasladarse al día siguiente porque la final se iba a jugar de forma inmediata y ante un rival de peso: Estados Unidos. Pues sí, Venezuela buscaba
la revancha después de ese duelo en 2023, pero más allá de eso, el equipo se enfocó en darle una alegría inmensa al país. Sabían lo que esto podía significar. Terminaron ejecutándolo en una final más que disputada. El pitcheo por parte y parte estaba nasty, como dicen por allí: Eduardo Rodríguez por el lado de Venezuela y Nolan McLean por Estados Unidos. De hecho, el cuerpo de lanzadores estaba haciendo su trabajo de forma impecable. Estados Unidos no lograba hacer daño. Maikel García impulsó la primera carrera en la tercera entrada, y Wilyer Abreu nuevamente conectó un cuadrangular en solitario. ¡Cuánto orgullo sentimos en el Zulia!
En el octavo inning el Loan Depot Park se paralizó para los venezolanos, y es que Bryce Harper le conectó un jonrón de dos carreras a Andrés Machado para empatar la pizarra. Nos vino ese recuerdo de 2023, pero Omar López habló en el post-juego sobre la convicción que tuvo en su equipo.
Novena entrada, Javier Sanoja se robó la segunda almohadilla al entrar como corredor emergente, Mark DeRosa pedía revisión, pero terminó siendo efectiva para el conjunto de Omar López. Eugenio Suárez, el salvador de la noche, conectó doblete remolcador y Sanoja anotó la carrera que puso a ganar a Venezuela. ¡No se imaginan lo que se sintió en Miami!
Cuántas emoción le dio Daniel Palencia a Venezuela en esta edición del WBC, llegó al montículo y se aseguró de sacar los tres outs, el último ponchando a Roman Anthony para escuchar a Ernesto Jerez en la transmisión de ESPN: “Si vas a pedir vino, asegúrate que sea tinto. Levanta tu copa y asegúrate de gritar, que ya no es un sueño”. En ese momento, el grito de desahogo se sintió a nivel mundial, porque sí, la migración nos ha dispersado, pero el venezolano se abrazó y celebró como nunca antes lo había sentido.
Un título de Venezuela que se resume en eso, en la fe que tuvo este grupo. La confianza plena en que podía lograr, aún cuando afrontaba la adversidad. La unión fue inquebrantable, y cuánto orgullo para toda la nación haber presenciado este título. Lo demás es historia. Maikel García MVP y empezó la consagración del primer campeonato mundial de Venezuela en el béisbol, el deporte número uno de nuestro país.
¿Cómo fue ser periodista deportiva en el WBC?
Créanme que la responsabilidad fue inmensa. Depende al 100% de nosotros llevarle la noticia al país, y cada colega que estuvo presente hizo un trabajo impecable. Además, agradecidos con cada jugador que cedió su tiempo para cada medio de comunicación. Una experiencia que recordaré de por vida, esperando el bicampeonato en la próxima edición. ¡Que así sea!

Publicado en la revista impresa EntreSocios (Edición 179)
